baloncesto. europeo de eslovenia
A semifinales por la puerta grande (60-90)
España arrasa a Serbia en el encuentro de cuartos de final con un arranque de los de Orenga espectacular. Ahora aguarda una Francia crecida tras su triunfo ante Eslovenia.
Sergio Rodríguez fue uno de los hombres más destacados en el cuadro de Orenga.
La selección española arrolló a Serbia por 60-90, se clasificó para las semifinales del Eurobasket de Eslovenia y dio una lección en defensa, en ataque y de lo que es el juego en equipo.
Rabia, ganas, entrega. Los jugadores españoles salieron con ganas de resarcirse de los malos resultados y de los errores cometidos hasta este momento y resurgieron en el momento clave, en el partido ‘de verdad’.
El equipo español sacó la casta de campeón desde el primer instante del partido para no dejar el menor atisbo de duda a los serbios. Una canasta de Marc, un triple de Calderón y otro más de Rudy, tres pesos pesados, subieron un fantástico 0-8 al marcador en apenas dos minutos.
Pero mejor que eso, aún, fue la defensa, con un Ricky hiperactivo en la ayuda a Marc sobre Krstic. El marcador reflejaba la tremenda superioridad de la selección española. Rudy, que finalizó el cuarto con 13 puntos, capitaneó el ataque, mientras que en defensa todos brillaron en el trabajo, en la ayuda, en la ausencia de egoísmo.
Al final del cuarto, 5-21. Serbia se quedó en sólo cinco puntos, incapaz de superar las líneas españolas. El único ‘pero’ fue la segunda falta de Gasol, que fue sustituido de inmediato, momento en el que se pasó a defensa en zona.
El segundo cuarto tuvo un nombre propio que hay que escribir, en este caso en mayúsculas: Sergio Rodríguez. Templó, mandó, encestó (14 puntos en este periodo) y hasta defendió. Cualquier cosa que se diga del base del Real Madrid en este segundo acto será injusta, porque se quedará corta.
Siguió la defensa estajanovista española, siguieron los buenos movimientos en ataque, siguió el trabajo del equipo y siguió aumentando la ventaja hasta un 17-43, después de un parcial de 0-13 en casi tres minutos para recordar. Al final de los primeros veinte minutos, 23-48 y las mejores sensaciones. Serbia, el primer clasificado del grupo E en la segunda fase, estaba siendo literalmente barrido de la cancha, incapaz de dar soluciones a las propuestas españolas.
En la reanudación, España no se dejó en el vestuario ninguna de las virtudes que había mostrado hasta ese momento y un 0-10 en cuatro minutos y medio catapultó la ventaja hasta los 35 puntos. Con seriedad, con trabajo, con ganas, con calidad y con un saber hacer que dejó a los serbios sin argumentos posibles. Ivkovic intentó todo lo que su manual de treinta años de entrenador decía, pero la diferencia aumentó a los 40 puntos
El partido careció de la emoción que transmite un marcador igualado, pero es que sobre la pista sólo existió un equipo, España. España lo bordó.
Ahora le espera a la selección española el combinado de Francia, que ayer derrotó a la anfitriona Eslovenia por 62-72.
Partidos de cuartos para hoy:
Croacia-Ucrania, a las 17.45 horas
Lituania-Italia, a las 21.00 horas