Diario de León

BALONMANO. LIGA ASOBAL

El Ademar da la cara (38-24)

Los leoneses caen ante el inalcanzable Barcelona por catorce goles, pero dejan muestras de su calidad y desparpajo, sobre todo en la segunda parte. El Cuenca llegará al Palacio el próximo miércoles.

El pivote Leonardo Almeida lanza a la portería defendida por Saric durante el partido que enfrentó al Ademar y el Barcelona en el Palau.

El pivote Leonardo Almeida lanza a la portería defendida por Saric durante el partido que enfrentó al Ademar y el Barcelona en el Palau.

Publicado por
Édgar M. Compte | barcelona
León

Creado:

Actualizado:

No hubo atisbo de milagro y el Reale Ademar sufrió en el Palau Blaugrana la primera derrota liguera de la temporada (38-24), a pesar del notable encuentro de los leoneses. Pero, como se esperaba, el Barcelona no tardó en demostrar las diferencias entre las dos plantillas, aunque con el paso de los minutos el equipo de Dani Gordo dejó muestras de su calidad en la cancha del líder.

Mantuvo el bloque marista, durante buena parte de una correctísima segunda mitad, las diferencias en torno a los diez goles, sin permitir a los catalanes alcanzar sus habituales palizas (+44 en dos partidos), con Alonso y Tatarintsev incisivos en ataque.

Al final, 38-24 y buena imagen del conjunto leonés. Era un marcador previsible. Desde el primer compás del encuentro, dos ex jugadores del Ademar, como Saric bajo palos y Stranovsky cerrando los contragolpes, se encargaron de poner las primeras distancias en el marcador (3-0), si bien el equipo marista abrió su cuenta tras una hermosa combinación entre los extremos, Alonso y Sergio Mellado, convertida por este último. Pero los robos de los culés permitían salir en rápidas contras que daban rentas cómodas a los de Xavi Pascual (8-3, minuto doce).

En última instancia, Saric era una muralla infranqueable. Predrag Dacevic rompía una sequía de muchos minutos, mientras el Barcelona ya se permitía relativas frivolidades, como un siete metros en vaselina del internacional galo Karabatic. Los ataques leoneses se estrellaban ante el portero balcánico, sin piedad, mientras el juego ofensivo del líder, muy fluido, le permitía anotar casi en cada transición.

Nada más pasar el ecuador del primer periodo, y tras un gol de Entrerríos para ubicar el 11-4 en el luminoso, Dani Gordo solicitaba un tiempo muerto para intentar reconducir el trabajo defensivo del equipo. Pero la lectura del encuentro era sencilla a partir del tremendo trabajo defensivo de un Barcelona que jamás se permite un segundo de relajación, aun consciente de su superioridad sobre el papel.

Dacevic era el único jugador leonés que veía puerta con relativa eficiencia, pero en una dinámica de un gol cada cinco minutos aproximadamente, que no invitaba al optimismo. Las protestas del técnico vallisoletano le costaban una amarilla justo antes de que Rutenka desde los siete metros estableciera los diez goles de distancia para los culés a medio minuto del intermedio. El segundo periodo sirvió para que los dos equipos probaran diferentes sistemas. Ahí encontró el Ademar más posibilidades para combinar en ataque, si bien ahora la muralla bajo palos era Arpad Sterbik, nada menos. Pese a ello, los leoneses nunca le perdieron la cara al encuentro, mientras el Palau disfrutaba con la calidad de los Sarmiento, Karabatic y compañía. El francés ponía un doloroso 22-9 superado el minuto cuatro tras un paradón de Sterbik, pero Tatarintsev y Alonso demostraban que no querían ser convidados de piedra en otra fiesta culé. Un siete metros convertido por Alonso sellaba un parcial de 1-5 para bajar la diferencia de los diez goles (23-14) en el minuto nueve, quedando las distancias estabilizadas en torno a la decena, con chispazos del Ademar como un verdadero golazo en apoyo de Juan Castro. Vejin y Carrillo volvían a poner a los leoneses a sólo ocho con un 25-17 cerca ya del ecuador, pero el Barça no se dejaba sorprender.

Víctor firmó las acciones más bellas del ataque ademarista con tres dianas consecutivas, pero Juanín, eterno, devolvía una máxima de trece para el Barça a dos minutos del final, que superaría poco después el propio extremo leonés desde los siete metros (37-23). En esa distancia, catorce dianas, se cerró el partido.

tracking