BALONMANO LIGA ASOBAL
El Ademar salva los muebles (25-25)
Los leoneses, que siguen sin ganar en el Palacio, rescatan un punto ante el Cuenca cuando estaban contra las cuerdas.

El pivote brasileño, Leonardo Almeida, que ayer colaboró con dos goles, se zafa de la defensa del Cuenca para lanzar a meta.
El Ademar firmó ante el Cuenca un nuevo empate en el Palacio en la segunda igualada de los hombres de Dani Gordo en las cuatro jornadas que se llevan de liga. Y curiosamente con el mismo resultado (25-25) que ante el Huesca hace un par de semanas.
El partido fue un fiel reflejo de la tremenda igualdad que caracteriza esta campaña a la Asobal dejando al margen al Barcelona y al Naturhouse. Tuvo múltiples alternativas y pudo pasar de todo. El equipo leonés pudo ganar cuando en la primera mitad se puso cuatro arriba y pudo también perder cuando en la segunda estaba casi sentenciado y lo salvó Asanin con tres intervenciones prodigiosas. Finalmente forzó las tablas y salvó un punto que parecía perdido. Incluso tuvo la bola en su poder cuando restaban doce segundos para el final pero no fue capaz de resolver.
El equipo leonés todavía está muy «tierno» como ayer indicó acertadamente el técnico rival, el histórico Zupo Equisoain, y se le nota. Lo positivo es que tuvo capacidad para reaccionar cuando todo parecía perdido y que la presencia de todo un veterano como Jorge García Vega le va a dar un plus que necesita y mucho. El berciano, pese a no estar todavía en forma, jugó bastantes minutos y tuvo una aportación más que notable, dando serenidad y solidez al ataque.
Así las cosas toca seguir trabajando para progresar y mirar ya al enfrentamiento del próximo sábado ante el Villa de Aranda.
Al Ademar ayer le faltó espíritu asesino para romper el partido en la primera mitad cuando llegó a ponerse cuatro arriba. En los primeros quince minutos el marcador se manejó en distancias cortas. Era un partido de acción reacción. Cada gol en la meta conquense tiene su respuesta en la leonesa con un Sorrentino en plan martillo pilón. Así hasta que un gol de decisión del lateral serbio Vejin abre la primera brecha: 7-5 en el minuto doce.
ElAdemar no puede hacer el partido que le interesa donde prime la velocidad. El Cuenca ‘amasa’ sus ataques hasta obtener la opción correcta. Su fondo de armario en el banquillo es mucho menor que el leonés y quiere dormir a toda costa el partido. Por contra, el técnico leonés Dani Gordo rota continuamente el banquillo para que el equipo mantenga en todo momento la intensidad. Y le da resultado pasado el ecuador de la primera mitad. La defensa ademarista se ajusta mucho más y oscurece el ataque rival que no ve hueco para batir a Asanin. El equipo leonés se pone arriba. Coincide con los minutos de García Vega en pista llevando la manija del partido. Curiosamente cuando el Ademar ralentiza sus acciones se escapa.
Desde el minuto quince hasta el final de la primera parte el Cuenca solo ha podido hacer cuatro goles. Tras un inicio frío Asanin echa el candado a su portería Al final de los primeros treinta minutos 13-11 para el Ademar. El remate de la faena quedaba para la segunda mitad.
La segunda se inició como la primera con un toma y daca continuo entre ambos.
Un parcial de 0-2 en el arranque, con el Ademar en inferioridad, ponía de nuevo las tablas en el marcador. Pero poco a poco se impone la mayor veteranía del conjunto conquense. Le vuelve dar la vuelta al marcador a falta de trece minutos para el final y ahí comienza la lenta agonía del conjunto leonés.
La renta de los hombres de Zupo Equisoain se estabiliza en los dos goles. Al equipo se le nota su bisoñez. Todos los ojos miran a los veteranos (Carou y Vega) pero la cosa pinta mal. Cuando todo parece perdido surge la figura de Asanin para detener un penalti y el posterior rechace. Le insufla al Ademar la dosis de fe necesaria para remontar y empatar el partido. Tuvo bola incluso para poder ganar con el reloj a cero pero no la aprovechó.