Recta final con tiempo adverso
Las nieblas, especialmente en la Tierra de Campos y el Páramo, y la lluvia han lastrado los últimos días de una temporada que para los cazadores llega a su punto y final el próximo viernes 31 de enero.
Las últimas jornadas de la temporada de caza 2013-2014 se están caracterizando por las desfavorables condiciones climatológicas. Tanto las nieblas, especialmente en la Tierra de Campos y el Páramo, como la lluvia han impedido la actividad cinegética, bien durante toda la jornada o parte de ella. El pasado año en la recta final, (la temporada finaliza el 31 de enero) y a causa de la cantidad de agua caída en forma de lluvia, los aficionados apenas pudieron pisar el campo sin atollarse del todo en el barro y de ello se beneficiaron las muy escasas perdices.
Esta temporada, los campos vuelven a estar encharcados y apenas se puede caminar, especialmente en los sembrados. Todavía, a estas alturas, es frecuente toparse con bandos de perdiz si bien bastante menguados. A partir de ahora la actividad cinegética se centrará en la caza del jabalí, tanto en las zonas de montaña como en las riberas, ya que la cosecha de maíz, que iba muy avanzada, se ha interrumpido desde diciembre al no poder entrar las máquinas en el campo.
Algunos acotados han optado ya por el cierre anticipado tras las fiestas navideñas, sin embargo en la gran mayoría no se procede todavía al cierre para poder al menos sacar los perros al campo. La pieza cinegética que sigue dando grandes satisfacciones a los cazadores es el conejo de monte allí donde los hay. También se están cazando zorros y córvidos que, pese a los descastes, siguen siendo muy abundantes
Este año no se ha esperado al final de la temporada de caza menor para solicitar los permisos destinados al descaste de zorros y otros depredadores como córvidos y urracas. El problema con que pueden encontrarse los cazadores en las batidas de zorros es que quedan amplias manchas de maíz imposibles de batir. También resulta imprescindible el control de córvidos y urracas que causan importantes daños en la nidificación de otras especies cinegéticas. La época más adecuada para efectuar estos controles será a finales del invierno y comienzo de la primavera, cuando estos depredadores alados han comenzado su ciclo reproductivo.
Conejo de monte y becada
La nota positiva en esta temporada, en cuanto a la caza menor se refiere, la vienen protagonizando tanto en conejo de monte como la becada. El conejo se mantiene en niveles similares al pasado año y parece no haberle afectado en exceso la hemorragia vírica pese a la humedad. La perdiz chocha se ha cazado bien en la montaña, a pesar de la ausencia de grandes nevadas. Además se están viendo de forma discontinua en las riberas de los ríos, incluso en los campos de maíz próximos, lo que se interpreta como un cambio de costumbres.
Se trata de un ave de paso y la suerte es determinante. En todo caso y a partir de ahora, convendría respetar la perdiz roja para garantizar una buena reproducción. Precisamente y en estos últimos días todavía se ven algunos bandos, tanto en el monte como en las tierras, que pronto comenzarán a mudar a pluma, lo que las hace mucho mas vulnerables y podrían sufrir bajas importantes.