fútbol. tercera división
Agónico triunfo del Bembibre
El Atlético Bembibre sacó adelante un partido en el que poco más hizo para llevarse los tres puntos. Tan solo al final fue cuando los delanteros rojiblancos acertaron con la portería de Farolo. 2-0 ganó al Tordesillas en un partido con poca historia donde el rival también tuvo sus oportunidades pero el palo y la falta de acierto condenaron al cuadro vallisoletano.
Comenzó el encuentro con un susto para los locales, pues se preveía una lesión de Isma que no se produjo y una ocasión para Saúl que se plantó solo ante Ivanildo mandando fuera el esférico. Fue una primera parte con poco fútbol, pocas oportunidades de gol y un aburrimiento total; menos mal que aún quedaba toda una segunda parte donde aquí si hubo de verdad claras oportunidades para uno y otro equipo. Y es que el colegiado que no sancionó con penalti unas posibles manos dentro del área local y un gran disparo de Ruiz al saque de una falta y que el poste repelió pusieron la tensión necesaria en las instalaciones de El Barco ante una afición bastante numerosa que confiaba en una victoria más fácil. Ésta no pudo ser y hubo de esperarse hasta el tiempo añadido para que los suyos consiguieran una victoria aparentemente más cómoda de lo que ésta fue. Y es que Farolo no dejaba que ningún delantero rojiblanco perforase su portería, haciendo buenas intervenciones ante los disparos de Josua, de Dani Martínez y de un Javi Amor que lo intentó en los minutos que dispuso.
Menos mal que aún quedaba lo mejor por llegar, y es que algunos aficionados no daban crédito a lo que estaban presenciando. En el minuto 91 un balón que aparentemente no tenía peligro pues a trompicones Samu pasa a un desmarcado Marcos para que de tiro cruzado y por bajo batiese a Farolo. Este gol hizo mucho daño a los visitantes pues no reaccionaron desde que volvieron a sacar desde el centro del campo, los rojiblancos robaron el balón y Samu, que se había hecho fácilmente con el esférico, pasa a Javi Amor que, con tranquilidad, marca el segundo tanto y definitivo que alegraba aún más la fiesta comenzada por Marcos. Un resultado que aunque no hace justicia, sí sirve para dar continuidad a los rojiblancos.