Galicia y Asturias animan la pesca
El buen tiempo espolea a los aficionados leoneses, que visitan los ríos de las regiones vecinas para capturar las primeras truchas de la temporada.

El leonés Mario Hidalgo captura una trucha durante una jornada de pesca.
El buen tiempo y las ganas de salir al río se han dejado notar en un inicio de temporada que concentró a un buen número de pescadores tanto en Asturias como en los ríos gallegos. Bastante menor afluencia en la zona sur de Castilla y León, donde tan solo en la provincia de Ávila tuvo un inicio regular. El estado de los ríos, con aguas abundantes aunque bastante frías, permitió conseguir un buen número de capturas, especialmente en los ríos gallegos, los que mejores condiciones presentaban para la pesca.
En el vecino principado se podía pescar también el salmón, pero en la modalidad sin muerte, ya que hasta el 26 de abril no se abre de forma ordinaria y se busca el «campanu», primer salmón precintado de la temporada. Muy pocos aficionados se decidieron por este salmónido. Los ríos trucheros, sin embargo, estuvieron muy concurridos con bastante participación de aficionados leoneses. No se pescó mal en este inicio, pero muy pocos consiguieron el cupo de ocho truchas, tal vez por el exceso de pescadores en las orillas de los ríos.
En Galicia, que dispone de muchos más kilómetros de ríos trucheros, la presencia de aficionados no fue tan agobiante pese a que los permisos de coto prácticamente se agotaron y los establecimientos de turismo estuvieron casi llenos. Se pescó bastante bien, especialmente a cucharilla por la mañana, pero también se movieron a mosca en las horas centrales del día. En esta jornada de apertura los aficionados se divirtieron, aunque el tamaño de las truchas apenas permitiera conseguir ejemplares de medida. El cupo en Galicia es de 10 truchas mayores de 19 centímetros.
La cruz de esta apertura la pusieron los ríos de la zona sur de Castilla y León. Pocos aficionados, con algunos «despistados» que no tuvieron muchos problemas, ya que la guardería brilló por su ausencia. Testimonios de aficionados que pescaron en Ávila dan cuenta que, ni en lo libre ni en los cotos, la guardería hizo acto de presencia. Curiosa forma de implantar la nueva normativa de pesca.