CICLISMO. CAMPEONATO DEL MUNDO 2014
«El anterior circuito me gustaba más»
Mínguez, seleccionador español, apuesta por el éxito del Mundial de Ponferrada.
El seleccionador nacional de ciclismo, Javier Mínguez, aseguró ayer que el circuito del Mundial de Ponferrada no se adapta a las características de los corredores españoles y que él apostó por otro trazado que fue rechazado por la Unión Ciclista Internacional (UCI). «Estuve durante la presentación y no me gustó. Yo planteaba algunos cambios. Era un circuito parecido en el que después de pasar por una rotonda se hacía un giro a la izquierda hacia el cementerio, otro posterior también a la izquierda con salida al polígono y después la bajada al embalse. Eran los mismos kilómetros pero con una subida más espectacular y más dura, que favorecía más a nuestros corredores, pero los técnicos de la UCI dijeron que había que reparar tramos de carretera, asfaltarla y tapar las cunetas para que el público estuviese encima y no había tiempo para hacerlo. La propia UCI nos comentó también que el trazado que planteábamos no era ciclismo moderno porque en alguna zona se veían líneas de alta tensión que no favorecían el paisaje».
Mínguez considera que, a diferencia del Mundial de Florencia, en el que debutó al frente del equipo español con dos medallas, la plata y el bronce de Purito Rodríguez y Valverde respectivamente, la cita de Ponferrada estará mucho más abierta. «El circuito de Florencia era ideal, se adaptaba a Purito y a Valverde y sabíamos que la cifra de candidatos para ganarlo iba a estar entre 10 y 12 corredores. El de Ponferrada es distinto, resulta menos selectivo y exigente para los ciclistas y puede haber hasta 30 corredores con opciones». El seleccionador está convencido de que el Mundial será un éxito en todos los aspectos, aunque admite que es necesario que aparezcan patrocinadores. «La candidatura no tiene ningún problema. El Mundial se va a celebrar sí o sí porque está bendecido por la UCI y por el CSD. Otra cosa es la situación económica. Espero que en dos o tres meses lleguen patrocinadores para que los organizadores puedan respirar tranquilos», apunta.