BALONMANO
Victoria con el corazón en un puño
El Reale Ademar suma los dos puntos ante el Cangas y consolida la quinta plaza después de sesenta minutos de incertidumbre, un juego espeso y mucha garra. Alonso sufre la enésima lesión del curso

Jorge García Vega intenta penetrar hasta línea de seis metros ante la oposición de los defensas del conjunto gallego del Cangas
El Reale Ademar arrancó del Palacio una sufrida victoria ante un Cangas que aguantó el pulso durante todo el encuentro y sólo cedió el triunfo en el tramo final del mismo (26-24), cuando Mellado cortocircuitó el ataque del conjunto gallego y Jorge García Vega puso la pausa necesaria pare evitar un susto que hubiera dejado estéril el reto de sumar diez encuentros seguidos sin conocer la derrota.
Fue un intercambio de golpes constante, con demasiadas imprecisiones por ambos bandos y con muchos problemas para armar el contragolpe del equipo leonés, que no estaba cómodo ante el ritmo lento que imprimió el Cangas al juego. Los dos contrincantes disfrutaron en algún momento de rentas que nunca sobrepasaron los dos goles, pero cuando parecía que podían abrir brecha claudicaban, víctimas de sus propios errores.
Los leoneses empezaron mejor el choque, con dos goles de Dacevic y otro de Castro, que rápido enjugaron Amarelle y Muratovic, sobre el que basculaba buena parte del ataque del Cangas, que acusaba la baja de su central David García y del lateral Serafín Pousada, además de tener a Dani Cerqueira lastrado por culpa de un esguince de tobillo.
La exclusión de Moisés Simes permitió al Ademar endosarle al rival un parcial de 2-0 que significó volver a esa renta de dos tantos (5-3), sostenida hasta poco después del ecuador del primer acto, en parte gracias a la buena gestión de las tres superioridades que tuvo el conjunto leonés hasta ese momento.
Las fuerzas se igualaron con un cañonazo de Adrián Rosales y un siete metros convertido por Suso Soliño (7-7). Dos acciones que derivaron en la respuesta dada por Tatarintsev, que encontró una autopista en la defensa rival y puso a los suyos con uno de ventaja. Mario López desde el extremo la aumentó hasta el 9-7. Pero no había forma de romper el partido. La igualdad dominaba y con un marcador muy ajustado se llegó al descanso (12-11), a pesar de que los leoneses pudieron irse con tres goles de renta, aunque una pérdida de balón incomprensible y otro siete metros anotado por Suso Soliño dejaban la sentencia para los siguientes treinta minutos. El equilibrio permaneció en el arranque, pero el Cangas, fiel a su estilo, consiguió por primera vez ponerse por delante en el marcador con un gol de Soliño que obligó a Dani Gordo a pedir tiempo muerto tras un parcial de 1-3.
El encuentro entró en una dinámica muy peligrosa para el Ademar, que estaba espeso en ataque, tanto que el Cangas, con una diana de Eijo desde seis metros, se puso a dos (16-18). Apareció Vega para, en dos acciones consecutivas, empatar el partido. Fue entonces cuando Víctor Alonso, que reaparecía tras su lesión de muñeca, sufrió un nuevo percance, esta vez en el tobillo derecho, que acabó con él en la Clínica San Francisco. El Cangas volvió a situarse por delante, hasta que Mario López, al contragolpe, devolvió al Ademar la ventaja de un gol (21-20). Regresó Muratovic al parqué, pero sólo aguantó dos minutos en pista tras sufrir una exclusión, aprovechada por los leoneses. Asanin detuvo entonces un siete metros a Soliño, infalible hasta ese momento, y Mellado, providencial en el avanzado, robó un balón vital para abrazar la victoria. El gol de Carrillo desde los siete metros supuso el 26-24 final.