BALONMANO. liga asobal
Un derbi «nunca es intrascendente»
El entrenador del Ademar asegura que el equipo pretende hacer ante el Valladolid «el mejor partido de la temporada». El conjunto pucelano está al borde del descenso.

La plantilla del Ademar despide hoy el curso en León.
Ademar y Valladolid volverán hoy a cruzar sus caminos en un nuevo derbi (18.30 horas, sportmanía), marcado en esta ocasión por la necesidad imperiosa que tiene el cuadro pucelano de puntuar en el Palacio para salvar la categoría. Las urgencias del conjunto castellano chocan de frente con el crecimiento que ha experimentado el equipo leonés en este último tramo de la temporada.
Encadenan siete jornadas sin conocer la derrota —tan sólo se apuntaron un empate en este tiempo— y podrían sumar 38 puntos, los mismos de la campaña anterior, si ganan los dos últimos partidos. Tienen garantizada la quinta plaza y, por tanto, la clasificación para la próxima edición de la Copa EHF, pero ese objetivo, impensable a principio de curso, no reducirá el compromiso de la plantilla que, según reveló ayer Dani Gordo, quiere firmar hoy, ante el eterno rival, «el mejor partido de la temporada».
El técnico pretende que la mejoría que ha registrado el Ademar alcance su «máximo esplendor» en el último compromiso de casa para brindarle a la afición una victoria. Incide en la rivalidad que existe entre los dos equipos. «Nunca un derbi puede ser intrascendente. Queremos acabar un tercio de la Liga sin conocer la derrota y acercarnos así a los puestos de arriba», explicó el técnico, quien lamentó que el partido coincida con el encuentro de fútbol entre el Barcelona y el Atlético de Madrid. «El gran perjudicado de todo esto es el balonmano, además de la afición. Para nosotros supone una motivación añadida porque vendrán al Palacio los fieles de verdad, los que hicieron que el club sobreviviera. Todavía tenemos una responsabilidad mayor», apuntó Gordo.
El técnico advirtió al respecto que el Valladolid ha hecho buenos resultados en esta última parte de la temporada, «como ganar al Cuenca en El Sargal o empatar con el Logroño». Destacó la vuelta del central Pablo Cacheda, «que les ha dado un toque de orden». Y avisó de que «el principal peligro» al que se enfrentan estriba en «esa necesidad con la que llega el rival».