MOTOCICLISMO. GRAN PREMIO DE FRANCIA
Monólogo de Márquez en Le Mans
Marc firma su quinta pole consecutiva mientras Lorenso sólo puede ser sexto .
Si los neutrinos pusieron en jaque a la ciencia el pasado año con la falsa noticia de que podían viajar más rápido que la luz, ahora es Marc Márquez quien está probando las leyes del universo de MotoGP. El piloto de Cervera obtuvo en Le Mans su quinta ‘pole’ consecutiva, el límite posible dentro de las cinco carreras disputadas. Y lo hizo deteniendo el reloj, rompiendo la relación entre el espacio y el tiempo y rebajando en seis décimas el anterior récord del trazado galo. Contra una bestia semejante, subida a lomos de un ingenio tan superior a sus rivales, poco pueden hacer los adversarios más allá de tirar la toalla y ponerse a aplaudir a la espera de algún fallo o, quién sabe, un nuevo contrato en otra marca la próxima temporada.
Esto es así porque, salvo un giro inesperado de guion o una lesión que nadie espera ni desea, el presente campeonato marcha con la única duda de saber si el piloto con el ‘93’ en el carenado será capaz de contar Grandes Premios por victorias. Lorenzo fue sexto y Pedrosa noveno.