Diario de León

EN DIRECTO

En Copacabana se vende de todo

Publicado por
Aitor Álvarez
León

Creado:

Actualizado:

Las playas de Copacabana e Ipanema, en Río de Janeiro, son probablemente las más famosas del mundo. Se han convertido en un icono mundial.

En ellas se puede comprar de todo. Cada cinco segundos pasa al lado del bañista un vendedor ambulante que ofrece sus productos.

Sombrillas, hamacas, chicles, cerveza, Coca-Cola, agua mineral, periódicos, revistas, crema solar, pareos, camisetas, cintas para el pelo, tabaco, helados, zumos naturales, marihuana, bocadillos, pasteles, entradas para discotecas, faldas, bikinis…

La lista es interminable. Quiero destacar algunas cosas que solamente se encuentran en la playas de aquí, que probablemente en el Cantábrico o en el Mediterráneo nunca nos ofrecerán.

El guaraná: es una bebida gasificada muy dulce, que aquí hace competencia directa a la Coca-Cola. A la mayoría de brasileños les encanta. Se puede encontrar en algunos grandes almacenes de España, como El Corte Inglés o Carrefour, pero su consumo es poco común. De hecho, hace unos años se intentó introducir en nuestro mercado, pero no funcionó. ¿Quien no recuerda el anuncio de televisión en el que aparecían unas chicas brasileñas jugando a fútbol y levantándose la camiseta para celebrar el gol?

La caipirinha: bebida alcohólica hecha con un licor de alta graduación, la cachaça. Además de ese licor, la “caipi” solamente lleva limón, azúcar y hielo. Es una verdadera bomba. También se puede hacer con vodka (caipivodka) o con frutas diferentes al limón (caipifrutas). Cuesta entre dos y seis euros.

Açaí: es una especie de granizado muy espeso que se come a cucharadas. Muy nutritivo. Se hace con un fruto que viene del Amazonas y se llama, también, açaí. Se acostumbra a acompañar con “muesli”, plátano o fresas. Está tremendamente rico, pero hay que acostumbrarse a su sabor. Cuesta unos tres euros.

Queso a la brasa: barrita de queso pinchada en un palo, braseada al momento. Dicen que la prohibieron porque una vez el aparato para cocinarlo quemó a una niña… Pero ahí siguen. Cuesta unos tres euros.

tracking