Diario de León

MUNDIAl DE BRASIL

Messi contra Robben

Argentina está a un paso de la gran final 24 años después. Delante está Holanda, que siente que el fútbol le debe un Campeonato del Mundo.

El duelo entre Messi y Robben promete ser el máximo atractivo del partido de hoy.

El duelo entre Messi y Robben promete ser el máximo atractivo del partido de hoy.

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ignacio tylko | belo horizonte
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Como la otra semifinal, el Argentina-Holanda, (22.00 horas GolT y Tele5), tiene todos los condicionantes para ser recordado en una de las páginas doradas de la historia de los Mundiales.

A priori, será un duelo entre grandes ataques y discretas defensas. Un todo o nada, entre dos rivales de siempre, que tendrán en la memoria la final de 1978 en la que se impuso la Albiceleste. Vaya victoria en plena dictadura militar de Videla.

Los argentinos desean dedicar al recordado Di Estéfano una victoria que les sitúe en la primera final desde el Mundial de Italia-90 y en disposición de alcanzar su tercer título e igualar a Alemania en el palmarés.

El atribulado Sabella tiene enfrente a un maestro de la estrategia, Louis van Gaal, y a una selección naranja con un gran poderío ofensivo en los pies de Robben y Van Persie.

«Los dos equipos tienen un poco lo mismo en común: su mayor virtud es la faz ofensiva. Por eso es importante la parte táctica», explicó el lateral argentino Pablo Zabaleta.

Mientras la albiceleste viene de ganarle 1-0 a Bélgica en cuartos de final, Holanda desde que venció a España no ha vuelto a ser ese equipo resolutivo y brillante. De hecho, en cuartos de final se agarró a una genialidad de Van Gaal, que dio entrada al meta suplente Krul, para disputar la tanda de penaltis ante Costa Rica.

La defensa de cincode Holanda, aunque tanto Kuyt como Blind son dos centrocampistas más, es muy criticada y mucho depende su potencial del aguante físico de Sneijder, un peligro en las acciones de estrategia, el desequilibrio de Robben y la pegada de un Van Persie que ha ido claramente de más a menos.

Argentina por su parte, está ante una ocasión única de reverdecer laureles, después del lejano título de Mexico-86. Aunque para ello, tendrá que eliminar a un equipo que siente que el fútbol le debe una, después de haber caído en tres finales distintas.

Sabella puede guardarse un as en la manga encarnado en el Kun Agüero. El delantero del Manchester arrastra unos problemas musculares desde la fase grupos.

La baja de Di María, pieza fundamental en la estructura ofensiva, obliga a Sabella a mover fichas, y no se descarta que pueda recurrir a un 5-3-2 con cinco defensores, como ensayó en el debut con Bosnia. Para sustituir al Fideo, podría entrar Enzo Pérez, como ya sucedió contra Bélgica. También se espera la vuelta del lateral Marcos Rojo, sancionado ante los diablos rojos.

Desde el inicio del torneo, la albiceleste ha recibido reproches por sus problemas defensivos, subsanados en buena parte ante Bélgica. Ese día Sabella probó con Demichelis como pareja de Garay y con de Biglia por Gago para ayudar a Mascherano, lo que hizo que Argentina fuera un equipo más compacto.

Con Messi e Higuaín, pletórico tras su gol a Courtois, confirmados, Sabella debe decidir además quién los acompañará en ataque, si es que no sacrifica el tercer delantero para colocar a esos tres centrales, modelo censurado públicamente por Messi. Lavezzi parte con ventaja a pesar de no ofrecer el rendimiento esperado, pero Rodrigo Palacio aparece como una alternativa de características similares. Y Agüero también quiere alistarse.

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