FUTBOL
Derrota intrascendente
El Madrid cae ante la Fiorentina en su último amistoso antes de la Supercopa de España. Navas debuta con los blancos
Cristiano Ronaldo intenta escaparse de un adversario en el partido jugado en Varsovia
El Real Madrid cosechó en Varsovia una nueva derrota en un amistoso, ante una Fiorentina que volteó el tanto tempranero de Cristiano Ronaldo (1-2), el día en el que debutó Keylor Navas y Ángel Di María se reivindicó con su futuro en el aire.
Con la vista puesta en la Supercopa de España, sin correr más riesgos de los necesarios por contrato en la presencia inicial de Cristiano Ronaldo, Carlo Ancelotti quiso ver a su segunda línea en acción. Hizo debutar a Keylor Navas, firme y sin culpa en los goles, probó a Nacho de central, un trivote en la medular que difícilmente se repetirá -Xabi Alonso, Illarramendi y Khedira-, y un tridente ofensivo en el que se reivindicó Di María. Sus ganas en un amistoso dejan dudas sobre si está interesado en marcharse o es el club el que le está empujando a irse. Di María estuvo en todo lo que ocurrió en el inicio. Un disparo desviado, otro colocado, un pase medido en una contra perfecta conducida por Cristiano Ronaldo que remachó a placer el tanto que abría el duelo.
Se cumplían cuatro minutos y el Real Madrid ya ganaba gracias a una acción de dos futbolistas que juegan de memoria.
Pero la Fiorentina no era un convidado de piedra. Con Borja Valero magistral al mando dejó muestras de su buen gusto por el fútbol, con un nueve matador como Mario Gómez que transforma en peligro cada balón que toca. De la nada sacó un disparo ajustado al poste a los 19 minutos y ocho después firmó el empate con un testarazo inapelable a la escuadra tras centro medido de Aquilani, que castigaba un error en el pase hacia atrás de Xabi Alonso. Así llegó una nueva derrota de pretemporada, con errores de concentración fruto de un amistoso.
El primer acto se cerró con un gol anulado a Di María y el segundo se inició con otro a Benzema a pase del argentino. Comenzó el carrusel de cambios el Real Madrid y pese a su gusto por el toque con jugadas vistosas, le faltó rematar con acierto. Kroos tomó el mando para mostrar su clase. Pero el Madrid, sin arriesgar, se encontraba con el 1-2 que cerraba el pulso.