FUTBOL
Un viejo conocido para empezar
El Atlético Astorga debutará en su feudo ante un Real Valladolid B que tiene a Rubén de la Barrera como técnico y que cuenta con importantes refuerzos

El equipo maragato sigue preparando el partido del próximo sábado frente al Real Valladolid B en su debut en la categoría
Carlos Tornadijo y sus hombres están preparando con ilusión lo que será el primer partido en la historia del Atlético Astorga en Segunda División B, y lo hace ante un viejo conocido como el Real Valladolid B, equipo que también logró el ascenso esta temporada, aunque lo hizo por la ruta de campeones eliminando al Somoza coruñés, que después también subió.
Sin embargo, el encuentro no será nada fácil, porque el filial blanquivioleta ha reforzado mucho su plantilla buscando consolidarse en una categoría que no le es desconocida.
Rubén de la Barrera, que la temporada pasada metió al Guijuelo en las eliminatorias de ascenso a la Segunda División, quedando eliminado a las primeras de cambio por el Leganés, que logró el ascenso con posterioridad, es el nuevo técnico, llegando junto al míster Jorge Hernández (Zamora), Sekou (Almería B) Javi Navas (Getafe B), Oliván (CSKA Sofia), Ayub (MTK Budapest), Ramiro Mayor (Zamora), Adeva (cantera), Toni (cantera), José (cantera), Jordán Godoy (Osasuna B), Guille Andrés (Wigan Athletic) y Ángel García (Real Madrid C), habiendo perdido a su técnico Torres Gómez, que esta temporada entrenará al Villarreal C, y a futbolistas importantes para la consecución del título de campeón y posterior ascenso de categoría como Rubén Díaz (Almería B), Facundo, Ruba, Guilherme, Clyde, Colino, Cayetano, Adrián, Vadillo, Jorge Pesca (Villareal B) y Antonio Amaro (UD Logroñés).
El entrenador maragato está pendiente de poder disponer de todos sus jugadores y que en los entrenamientos que restan hasta la hora de afrontar el debut en la categoría no surjan ningún tipo de contratiempos en forma de lesiones, ya que la carga del trabajo efectuado a lo largo de la pretemporada y partidos de preparación hace que algún futolista arrastre las típicas molestias a estas alturas de la temporada y que pueden acarrear alguna lesión muscular por sobrecargas, sobre todo en los isquiotibiales o en los cuádriceps de ambas piernas.