Un liderato que el Barça de Luis Enrique no esperaba
Nueve puntos y un juego basado en la competencia marcan su primer tramo liguero.
Hace menos de un mes nadie hubiera apostado en el entorno del Barcelona por un liderato tras la tercera jornada con seis puntos de ventaja sobre el Madrid.
Aunque la contratación de Luis Enrique como técnico creaba buenas sensaciones en el Camp Nou, la idea general era que el nuevo Barça, con muchas caras cambiadas e ideas renovadas, podía pagar la falta de compenetración en las primeras jornadas en su lucha cuerpo a cuerpo con un Madrid más hecho y crecido tras su Liga de Campeones.
Pero ha pasado todo lo contrario: el equipo azulgrana va sobre ruedas, con tres victorias, ningún gol encajado, sacrificio colectivo, un Messi estelar y generoso, Neymar creciendo y un niño llamado Munir maravillando. ¡Y todo eso sin Luis Suárez! «Lo que buscamos empieza a salir», reconoce Luis Enrique, que ha basado su proyecto en una «competencia feroz» que de momento está siendo aceptada y valorada por todos los jugadores. Incluso Xavi asume que su momento todavía no ha llegado con tres suplencias y sólo un rato en el césped ante el Villarreal. Y hasta Piqué comienza a comprobar que la pareja de centrales que parte de titular es Mascherano-Mathieu por la velocidad de los dos para llegar a cubrir las bandas que dejan libres los laterales en el nuevo sistema.
Todavía está por ver cómo gestiona las rotaciones Luis Enrique cuando hay partido cada tres días. Ahora llega el primer caso con el inicio de la fase de grupos de la Liga de campeones. El Apoel visita al Barça el miércoles en el Camp Nou. Aunque no parezca un rival temible, seguro que el asturiano quiere extremar las precauciones en su debut como entrenador en la máxima competición europea.