MIGUEL ÁNGEL BENITO INTERNACIONAL LEONÉS DE LA PRUEBA EN LÍNEA SUB-23

«Correr un Mundial es un sueño, hacerlo en casa es otro»

Hace tres años vivió su primera experiencia mundialista cuando era júnior. El viernes afrontará su segunda oportunidad. Y además en casa. El reto, hacerlo bien y si cae una medalla… mucho mejor.

El ciclista leonés Miguel Ángel Benito no descarta nada. El podio no es una obsesión, pero si tiene la oportunidad de pujar por él lo intentará con todas sus fuerzas.

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M. ÁNGEL TRANCA | PONFERRADA
Ponferrada

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—¿ Qué aspiraciones tiene para en el Mundial de Ponferrada?

—Las mías son la de todos los que llegamos con un par de años de menos, que no sea el último porque si fuera así habría que disputarlo a tope y con el reto de dar la campanada. Para mí, y sin descartar nada, lo esencial es aprender y disfrutar de la experiencia y sobre todo del ambiente, que va a ser espectacular. Eso sí, la carrera dictará también sentencia a la hora de optar a un puesto destacado o a oro más secundario.

—Además, el hecho de correr en casa debe ser un aliciente mayor.

—Correr un Mundial es un sueño, hacerlo en casa es otro. Cuando los juntas sólo puede salir algo bueno.

—El seleccionador Momparler ha hablado muy bien de usted, ¿cree que le considera como una de sus bazas para la carrera?

—Por el momento no nos ha dicho cuales van a ser las bazas para la carrera. Pero bueno, respecto a las esperanzas, en la selección somos cinco y alguna debo de tener.

—¿Cómo valora el circuito mundialista?

—Como muy complicado, muy duro. Lo hicimos en el campeonato de España aunque era un poco más corto, con menos vueltas. Y fue bastante duro. Además el ritmo del Mundial es superior al de un Nacional. Va a haber un gran desgaste tanto físico como mental. Debes estar muy fresco y tener las ideas claras para poder encontrarte al final de las vueltas en una situación positiva.

—El hecho de ser leonés y correr en casa, ¿lleva añadida una presión extra?

—Más que presión y lo definiría como motivación. Desde la selección no se nos exige nada que no podamos dar. Es más, nos han dado mucha tranquilidad y eso nos ha hecho preparar este campeonato sin excesivos nervios. Eso sí, estar en un Mundial es algo que no está al alcance de muchos ni se te presenta todos los días. Por eso hay que aprovecharlo porque no sabes si repetirás o no.

—Entre las características que te definen está la de un corredor todo terreno, que se desenvuelve muy bien en el llano, que sabe subir y que también es rápido en las llegadas, ¿es el mismo perfil del resto de la selección?

—Es bastante parecido. La verdad es que llevamos una selección en la que el perfil de todos los corredores es similar y es ese, el de ciclistas todoterreno, gente que en meta es rápida, gente que se desenvuelve muy bien para arriba y que en el llano no se ve muy perjudicada. El hecho de ser un grupo homogéneo puede venirnos muy bien y contar con algo de ventaja a la hora de intentar luchar con otras selecciones de contrastada potencia por el mismo objetivo.

—Después de una temporada jalonada con grandes resultados, entre ellos un puñado de triunfos de primer nivel, ¿una medalla en Ponferrada sería la guinda a una tarta bastante dulce para sus objetivos deportivos?

—No me puedo quejar aunque también podía haber sido mejor. Ha sido buena pero con pequeños toques malos. No ha sido una temporada en la que me he encontrado siempre bien aunque al final los resultados han ido acompañando poco a poco. Eso sí, más que por fuerzas por insistencia y porque somos un poco cabezones en el equipo, pero el estado de forma no me ha empezado a llegar hasta final de temporada. Estoy bien pero en mi situación o mejor al Mundial han llegado muchísimos ciclistas.

—Lo que no se puede negar es que a un Campeonato del Mundo va lo mejor década casa y también el que mejor está.

—Eso es, al Mundial va lo mejor de cada casa y así tiene que ser para intentar conseguir algo positivo y no ser un mero comparsa siempre que tengas gente con calidad para afrontarlo. El de Ponferrada va a ser muy exigente y además se va a rodar muy rápido lo que lo hace más exigente si cabe.

—Un campeonato como es este tiene puestos en su desarrollo miles de ojos, también el de los equipos que esperan descubrir algún tanto o constatar otros. ¿En su caso puede ser el que le ayude a dar el salto a profesionales?

—No me pongo presión ni tampoco quiero ir más rápido de lo que debiera. Todavía soy de tercer año y me queda uno más en la categoría y tengo que aprovecharlo para seguir creciendo. Eso sí, nunca viene mal que en un escaparate de la dimensión de un Mundial te dejes ver. No se sabe si eso puede ayudarte en el futuro para que te tengan en cuenta. El mayor rival que te encuentras en el campo amateur es el tiempo que se te echa encima, pero por suerte no tengo ese problema. No me despreocupo del futuro pero lo tengo claro, ahora en lo que debo centrarme es en el presente.

—¿Cómo cree que puede desarrollarse la carrera de mañana?

—Puede haber de todo. Por eso hay que estar pendientes hasta el más mínimo detalle. No es un circuito en el que se pueda poner una selección a controlar, a marcar el paso y dejar que se marche una fuga para luego echarla abajo. No es posible porque para organizarte tienes cuatro kilómetros y son cuesta arriba y no hay más, el resto es todo bastante estrecho con curvas peligrosas, y si encima llueve… Creo que va a ser una carrera con cierto descontrol y ahí la duda que subyace es cómo se resolverá. No creo que me equivoque si digo que van a ser una secuencia de ataques desde el primer kilómetro.

—¿Qué es lo mejor y lo peor del circuito?

—A nivel del corredor los cuatro kilómetros de subida son los más cómodos. Es la zona en la que incluso puedes relajarte un poco, comer siempre y cuando se suba a ritmo. La peor por así decirlo para la tranquilidad del pelotón es la última parte de la bajada y la zona de Ponferrada. Son muchas curvas, algunas muy cerradas y pasos de peatones. Se va a ir muy rápido y hay que tener mucho cuidado.

—De entre todas las selecciones presentes en la prueba en línea, ¿a cuáles ve más fuertes y con ello peligrosas para los intereses de España?

—Sin duda a Australia. He estado corriendo hace una semana en el Tríptico Lombardo y allí estaban las selecciones de Australia e Italia. Y comprobé que el potencial de sus integrantes es muy elevado. Además de Australia también hay que apuntar a Alemania, Gran Bretaña, la propia Italia… Vamos a tener muchos enemigos deportivamente hablando e incluso alguno más puede aparecer en carrera.

—¿Cómo llega al Mundial?

—En un momento óptimo. Llego contento con mi estado de forma. He hecho los deberes como se suele decir y considero que llego casi casi como quiero.

—Se imagina en el podio oyendo el himno de España como campeón.

—Imaginármelo no, pero porqué no soñar con ello. Al final son tres medallas y todos salimos a la carretera. Es igual que en la lotería, todos los números entran en el bombo y porque esta vez no puede tocarte a tí. Es difícil pero no imposible y menos si estamos hablando de deporte.

—Si logra algo importante, ¿a quien se lo dedicará?

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—A mi familia y mi preparador que son los que han pasado conmigo los momentos malos y por eso quiero que también disfruten de los buenos.