patinaje de velocidad
Oro ‘leonés’ sobre ruedas
El patinador vitoriano Patxi Peula, con ascendencia en el Valle de la Valduerna, logra el Campeonato del Mundo .

Patxi Peula se proclamó en Argentina campeón del mundo.
Patxi Peula, patinador nacido en Vitoria pero con ascendencia leonesa, se ha proclamado campeón del mundo de patinaje de velocidad en los 10.000 metros eliminación, una disciplina en la que el fondista español venció por tan sólo un punto al corredor colombiano Álex Cujavente, segundo, por delante del francés Ewen Fernández.
El corredor vasco había rozado el oro en 2008, pero tuvo que conformarse con la plata. Peula llegaba a Rosario (Argentina) con el objetivo de arrancarse esa espina que le dejó el subcampeonato. Aspiraba a subir a lo más alto del podio y asumió una estrategia arriesgada durante la prueba, jugándoselo todo en las primeras y últimas vueltas, consciente de que si fallaba podía quedarse muy lejos de la corona de laurel. «Sabíamos que era el oro o nada, pero la apuesta nos ha salido muy bien», explicó el seleccionador Garikotz Lerga.
Peula reconocía tras el triunfo que había «entrenado mucho» y que «nunca tira la toalla», a pesar de que no le acompañaron los resultados en la jornada previa. «El primer día terminé sexto y después acabé cuarto en mi prueba favorita pero tenía muchas ganas. Llevo años luchando por el oro, desde la plata de 2008», advertía el patinador nacido en Vitoria, que pasa sus veranos, cuando la competición se lo permite, en el Valle de la Valduerna, de donde es su padre y donde aún vive su abuela.
Peula empezó a practicar esta disciplina cuando era muy pequeño. Le regalaron unos patines a los siete años y desde entonces no ha dejado de rodar. Pero todo no ha ido sobre ruedas. Su camino hasta el oro que se ha colgado en Argentina ha estado plagado de obstáculos. Hace tiempo que no tiene un fin de semana libre y no cuenta con las mejores instalaciones para su preparación. En Vitoria sólo hay una pista, que no está cubierta y además no es reglamentaria. Cuando llueve entrena en un polideportivo. Pero como él mismo dice «no hay que tirar la toalla» y ese tesón le ha llevado hasta lo más alto del escalafón internacional. Y aún podría colgarse alguna presea más en Rosario. El sábado tiene una cita con el maratón.