Diario de León

BALONMANO. COPA EHF

No es sólo cuestión de fe

Abanca Ademar cierra filas para remontarle cinco goles al Oporto y pasar a la fase de grupos. «Hay que poner el alma en este partido», subraya Dani Gordo.

Diego Piñeiro celebra un gol en el Palacio ante la afición del Ademar.

Diego Piñeiro celebra un gol en el Palacio ante la afición del Ademar.

Publicado por
SERGIO C. ANUNCIBAY | LEÓN
León

Creado:

Actualizado:

El Abanca Ademar quiere alimentar hoy (17.30 horas) la llama del sueño europeo que prendió a principio de temporada y avivó tras superar en la primera eliminatoria al Bern Muri suizo. Jugadores y cuerpo técnico creen en la remontada ante un Oporto que confronta kilos y experiencia frente a la ilusión del conjunto leonés, conjurado en torno a un objetivo muy complicado, pero no imposible. Desde el vestuario se alude a aquellas tardes mágicas en las que el Palacio pegó su particular rugido para electrificar a la plantilla. Varios equipos claudicaron, antes, de su condición de favorito y acabaron en la lona.

En esta ocasión habrá que enjugar cinco goles de diferencia, los mismos que limaron frente al Nexe el curso pasado; o quizá seis (29-24 en la ida), ante un conjunto preparado para disputar la Champions y que lidera en solitario su Liga, sin perder aún ningún encuentro. Destacan por su capacidad física y por su facilidad para enhebrar ataques en los que el internacional Gilberto Duarte actúa como un martillo pilón. Hizo diez goles en Dragao. Otros siete tantos llevaron la firma del extremo danés Schubert, otra de las principales amenazas de los portugueses en ataque, que también exhiben buenos argumentos en la faceta defensiva, como demostraron en el encuentro de ida, sobre todo en la segunda parte, en la que la permisividad de los árbitros alemanes decantó la balanza del lado portugués. Pero no es tan fiero el ogro. Los leoneses fueron capaces de irse al descanso con un gol de ventaja.

No obstante, Dani Gordo reconoce que el Abanca Ademar tendrá que mostrar su mejor versión si quiere avanzar hacia la fase de grupos de la Copa EHF. No valen medias tintas. Ni arrugarse frente a la adversidad. «Hay que jugar con el alma. Sabemos que esta eliminatoria es muy importante», señaló ayer el técnico, que confía en la capacidad del equipo para obrar una remontada que, de producirse, sería un auténtico golpe de efecto.

«Tendremos que ponernos a su mismo nivel defensivo y no tener prisa, ir gol a gol, aunque somos conscientes de la dificultad», apuntó el entrenador marista, que hace «borrón y cuenta nueva» del último compromiso liguero, en Sagunto, donde los valencianos le endosaron al Ademar 42 goles. Dani Gordo prefiere mirar al frente y rescatar sólo la parte positiva de ese duelo. «Si defendemos como contra el Oporto y atacamos igual que en Sagunto —hicieron 37 goles— tendremos opciones reales de pasar la eliminatoria», subrayó.

Estarán, además, arropados por esa legión de fieles que nunca falla en las grandes citas. «Siempre están ahí», agradeció el técnico, quien asegura que en el poco tiempo que han tenido durante esta semana para preparar el partido han «trabajado muy bien las situaciones de balance». En la ida los portugueses ya les hicieron daño en el repliegue y Gordo pretende que sus pupilos eviten pérdidas de balón que faciliten los contragolpes.

Necesita una actuación coral, tanto en defensa como en ataque, y que sus primeros espadas asuman la responsabilidad que entraña una eliminatoria de estas características. Tiene a todos disponibles, con la única duda de Jorge García Vega, algo tocado por un golpe en su rodilla. No estará Mario López, lesionado de larga duración.

tracking