PIRAGÜISmo. La leonesa Se harta
León pierde a Raquel Carbajo
La subcampeona del mundo decide cambiar de ciudad por los problemas para entrenar con normalidad en el río Bernesga.

Raquel se va de León para proseguir su carrera como piragüista.
La leonesa Raquel Carbajo (premio nacional mejor piragüista promesa sub-23, campeona de España K1 sub-23 y K2 sénior, subcampeona del mundo K1, subcampeona de Europa en K2 sénior y bronce en K1 sub-23) ha decidido irse de León y asentarse en otra ciudad, casi con toda seguridad en Burgos, una vez que los problemas para entrenar con normalidad en el río Bernesga, junto con sus compañeros del Club Kayak Pico Azul, no se han resuelto por la falta de un caudal adecuado en el río Bernesga, desde que se decidió derribar el azud del río a la altura del Puente San Marcos.
La palista, con participaciones en campeonatos de Europa y mundiales en las especialidades de maratón o aguas bravas, denunció hace tiempo el mal estado del cauce del río a su paso por la capital leonesa, al unísono con sus compañeros, como el también campeón Fidalgo, sin que se haya puesto solución por parte de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) ni por parte del Ayuntamiento de León.
«Se hace complicado el poder practicar el piragüismo cuando las condiciones no son las adecuadas. Por eso, cuestiones deportivas y también laborales, me llevan a buscar una nueva ciudad para poder seguir mejorando», señala desde hace tiempo sin que nadie de las instituciones anteriormente reseñadas le hagan el más mínimo caso.
La subcampeona del mundo en 2013 en categoría sub-23 y que debutó con una novena y undécima posición en la cita mundialista, ya como sénior, continuará militando en el mismo club de las últimas temporadas, el Club Kayak.
Carbajo decidió volver el pasado año a su tierra, después de casi una década en los centros de tecnificación, primero de Zamora y, posteriormente, de Valladolid, donde estuvo a las órdenes del actual presidente de la Federación Española de Piragüismo, Juan José Román, y de Juan Manuel Sánchez.
La palista de Santa María del Páramo se va harta de que las promesas de dragar el río y contar con la misma pista de río de antes sean continuas mentiras. Su entrenador Siro seguirá preparándola en un lugar donde su profesión de asistente social la desarrollará paralelamente a su pasión, el piragüismo.