balonmano. Liga asobal
Ademar marca febrero en rojo
Gordo: «Los objetivos son claros, lograr 8 puntos y hacer una gran Copa del Rey».

El Abanca Ademar durante un entrenamiento en el Palacio de Deportes.
Aunque el Abanca Ademar no volverá al tajo hasta la próxima semana, su técnico ya tiene puesta la mente en la segunda vuelta y en los retos que debe afrontar su equipo para dar la talla en las dos competiciones en las que todavía está inmerso: la Liga Asobal y la Copa del Rey, donde se medirá al Granollers en los cuartos de final de esta competición.
«Considero que el mes de febrero marcará nuestro devenir en esta temporada. Los objetivos son claros: conseguir ocho puntos y hacer un gran partido en la Copa que nos permita tener el mayor número de opciones en la vuelta. Sí hacemos bien nuestro trabajo conseguiremos que el juego del equipo emocione. La clave está en cambiar la ansiedad por las ganas de disfrutar. Nosotros y también la afición», reflexionó Dani Gordo en este sentido.
En su segunda temporada al frente del Ademar, «la universidad más exigente del balonmano nacional», como la define, cree que el equipo debe ganar en solidez en todos los sentidos, tanto dentro como fuera de la cancha. «Ha sido una primera vuelta de volver a empezar, dura y exigente. Entiendo que yo, al igual que el equipo, debemos de ganar en madurez y seguridad y así ser más impermeables a lo que nos venga de fuera».
En todo caso, es consciente de que el Ademar está en deuda con una afición que esta temporada le despidió con aplausos en momentos duros como la eliminación en la Copa Asobal o en la Champions. «A la afición tenemos que devolverles esos aplausos y esa comprensión con buenos resultados y buenos partidos». Pero además hace una petición personal: «Que no nos vean como corderos degollados. Al público le pido exigencia y que sea crítico con el equipo independientemente de los resultados. La afición de León no está acostumbrada a ir al Palacio a otra cosa que no sea ganar y este año se ha ovacionado al equipo a pesar de tener resultados adversos. La responsabilidad es máxima y así debe ser. El único patrimonio que tiene un deportista es su profesionalidad. Afición y equipo, todos en comunión, tenemos que mirar siempre hacia arriba. El deseo de ser más grandes debe estar siempre presente», manifestó por último Dani Gordo.