Diario de León

BALONMANO

El Ademar cumple pero no brilla

El equipo leonés impone su jerarquía ante un Juanfersa peleón que no bajó los brazos a pesar de ser colista. Mejoró la portería y no estuvo mal la defensa, pero los errores en ataque evitaron una victoria holgada

José Mario Carrillo, máximo goleador del partido junto con Paredes (ambos con siete dianas), lanza a la portería defendida por Pejcinovic, del Juanfersa

José Mario Carrillo, máximo goleador del partido junto con Paredes (ambos con siete dianas), lanza a la portería defendida por Pejcinovic, del Juanfersa

Publicado por
SERGIO C. ANUNCIBAY | LEÓN
León

Creado:

Actualizado:

El Abanca Ademar pretendía cerrar la herida de su derrota en Aranda a costa de un Juanfersa Gijón que llegaba al Palacio como colista. Parecía un buen compañero de baile para recuperar el paso perdido. Pero los asturianos no iban a ser una mera comparsa y apretaron las clavijas del conjunto leonés, que superó el compromiso con una victoria (29-26), aunque estuvo lejos de la actuación coral que deseó el técnico en la previa.

Demasiados errores en ataque, cuando el Juanfersa estaba contra las cuerdas, dieron aire a un equipo que aguantó el pulso durante prácticamente todo el encuentro. A los leoneses les costaba mucho hacer gol y, por momentos, cayeron en la agitación y fallaron lanzamientos fáciles.

Jorge García Vega tranquilizó desde la posición de central el juego ofensivo de sus compañeros y, con la pausa necesaria, condujo al Ademar hacia el triunfo.

Casi todas sus acciones dieron resultado. Primero con un tiro desde el pivote que sorprendió a Pejcinovic cuando el conjunto leonés tenía dos efectivos menos en pista, tras las exclusiones de Vejin y Leo en los primeros dos minutos de la segunda parte. El jugador berciano flotó de nuevo sobre la línea de seis metros y logró el segundo tanto consecutivo para situar a los suyos con cuatro goles de ventaja (19-15). Habían salido en tromba después de una primera parte muy igualada, en la que Rogelio Llamazares respondió con efectividad al debate sobre la portería.

Pero esa fluidez duró lo que un pestañeo. Y el Juanfersa, que fue a remolque durante prácticamente los 60 minutos, volvió a reengancharse al encuentro. Paredes sacaba el cañón en cada tentativa y de su brazo salió el balón que puso a los asturianos uno abajo (19-18).

Dos acciones consecutivas de Piñeiro y una buena intervención de Rogelio a lanzamiento de Potic devolvieron la ventaja al Abanca (22-20), que lanzó una contra de libro a Carrillo (23-20) en uno de los momentos más complicados del compromiso.

Kristensen falló un siete metros, el tercero de la tarde —los otros dos los erró Carrillo—, mientras que Paredes veía puerta con mucha más facilidad (23-21). El equipo leonés era incapaz de despegarse de un Juanfersa con más fe que argumentos.

Apareció entonces como un ciclón el imberbe Rodrigo Pérez para demostrar una vez más su coraje, con el que equilibra la falta de centímetros. La primera que tuvo la enchufó. Y eso que enfrente estaban Paredes y Serdio, con bastantes kilos más, que no pudieron hacer nada para frenar el ímpetu del canterano. Tampoco falló a la segunda. El Abanca Ademar volvía a disfrutar de una ventaja de cuatro goles (25-21) con algo más de cinco minutos por delante.

Las sensaciones, a pesar del resultado, no eran del todo buenas. Y eso que García Vega actuaba con la precisión de un cirujano. El central se sacó un lanzamiento de golpe franco que dejó al portero con el molde, porque todos, incluidos sus compañeros, esperaban que le pasara el balón a Mikel para que resolviera con su fusil la amenaza de pasivo.

Todo parecía resuelto, aunque Paredes y Rial no iban a claudicar antes de tiempo y con dos dianas se mantenían al acecho. Dani Gordo paró el reloj, con tres minutos por disputarse, y, tras la reanudación, Joao, por partida doble, y Piñeiro, después de una gran combinación con Mikel, evitaron cualquier conato de sorpresa, aunque no despejaron todas las dudas.

Aún no ha encontrado el Ademar la velocidad de crucero que necesita para resolver, sin tanto sufrimiento, los partidos. Y eso que ayer la portería marista funcionó. Llamazares terminó el encuentro con 15 paradas de 41 lanzamientos (36,59%). Y tampoco fueron malos los números en ataque. Pero varios errores en la transición, con pases fallados y lanzamientos que hacían agua impidieron una victoria más cómoda de los leoneses, que se mantienen en la séptima plaza, empatados a puntos con el Anaitasuna, que cierra hoy la jornada, en Pamplona, frente al Zamora.

tracking