LIGA DE CAMPEONES
Un Barça demasiado sensible
La derrota ante el Málaga deja muchas dudas antes de visitar al Manchester City.

Luis Suárez lamenta una ocasión fallada ante el Málaga.
No tuvo el carácter inoportuno de una fiesta de cumpleaños amenizada por Kevin Roldán tras una derrota humillante ante el gran rival de la ciudad, pero el Barça, que tanto se rió de ese evento organizado por Cristiano Ronaldo, debería hacer autocrítica tras la semana que transcurrió desde la exhibición frente al Levante (5-0) y el batacazo ante el Málaga (0-1).
Imágenes de carnaval de la colonia brasileña del equipo en Sitges —localidad costera que vive con intensidad estas fechas—, visitas a Montmeló para vivir de cerca los entrenamientos de Fórmula 1, presentaciones multitudinarias de tiendas deportivas, campañas individuales para comenzar a presionar al club por una renovación. Todo ello condimentado por frases en distintas declaraciones que el viento se ha llevado. «Desde Anoeta hemos cambiado las ganas», proclamó Messi. «No nos vamos a relajar», garantizó Rakitic. «Si hay que irse, que sea con una sonrisa», escribió Alves sobre su futuro en las redes sociales. Pues el sábado a muchos barcelonistas se les agotaron las ganas de seguir creyendo en el proyecto de Luis Enrique, quizás prefieran relajarse con otras cosas que nada tengan que ver con el fútbol.
Una cosas es caer en Mestalla, que no ha sucedido, o en el Bernabéu, que sí, y otra es perder en el Camp Nou ante el Celta y el Málaga, equipo este último que ha impedido que sume cinco puntos entre la primera vuelta (0-0) y la segunda. La sensación es que eso va a penalizar, seguro. Cuesta creer que se pueda ganar una Liga cediendo puntos ante rivales modestos.
Messi perdió la inspiración de repente, pero tiene un historial que le permite fallar una tarde. Peor es el caso de Neymar, que todavía no ha ganado nada importante en el Barça y a quien se le exige ya que resuelva esos partidos en los que el argentino no puede aparecer. La temporada del brasileño es buena, pero le toca dar la cara en esos días espesos del colectivo como ha hecho Messi en tantas ocasiones.
Mañana espera el Manchester City en el Etihad Stadium en la ida de los octavos de final de la Liga de Campeones, precisamente en un estado totalmente opuesto.
Estaba ‘tocado’ por los resultados, pero el sábado goleó al Newcastle el mismo día que el Chelsea pinchaba, por lo que vuelve a aspirar a la ‘Premier League’. Un subidón que contrasta con el bajón del Barça. Eso sí, Touré Yaya, su termómetro anímico, será baja por sanción.