Empate y, ¿adiós a la Liga?
El Madrid no puede con un Valencia que saca a relucir las carencias blancas y se queda a cuatro puntos del liderato.

El Madrid se encontró con la mejor versión del Valencia. Al final empate y casi adiós a la Liga.
El Real Madrid, en plena semana grande, con todos sus objetivos en juego, dijo prácticamente adiós a la Liga neutralizado otra vez en el Bernabéu por el Valencia (2-2), que se sostiene en la pelea por la tercera plaza.
Sin margen de error por el triunfo del Barcelona, el cuadro blanco, lejos de alimentar su confianza, de paso, para la pelea europea del miércoles, aumentó algunas dudas que generó en Turín. La épica evitó un castigo mayor. Como la derrota, con la que coqueteó durante gran parte del duelo.
Además, se marchó del partido preocupado por la salud de Kroos, que dejó el campo a los 25 minutos de partido dolorido.
En el Bernabéu el Valencia puso en escena todo su arsenal. Tiene entre ceja y ceja la tercera plaza y puso sobre el tapete a su equipo tipo. Sin Rodrigo, sancionado, recuperó a Piatti para el ataque. Su compatriota De Paul fue el sacrificado. Se le ha dado bien al Valencia el Bernabéu en los últimos años. Salió indemne en las tres campañas recientes. El pasado curso enterró la Liga para el Real Madrid. También en este ejercicio ha hecho lo mismo.
El equipo de Nuno aprovechó la angustia de su rival. Presa de la presión con el paso de los minutos. Tuvo el balón el Madrid. El Valencia hizo los goles. El primero fue de Alcácer a los veinte minutos. Cuando remató a bocajarro un pase medido por la izquierda de Gayá. Para entonces el Real Madrid había estrellado dos balones en los palos. Una falta de Bale y un remate de cabeza de Cristiano.
El equipo de Ancelotti empezó a sufrir más de lo necesario. Con excesiva prisa. Más pendiente de la lesión de Kroos que del césped llegó el segundo gol del Valencia. Una falta sacada por Parejo dejó en evidencia a la defensa del Real Madrid. Tres jugadores se situaron a un metro de Casillas. Fue Javi Fuego el que peinó el balón hacia la red.
Definitivamente el cuadro blanco tiró de heroica. Tocó a rebato sin orden. Apresurado. Pudo meterse de lleno en el partido el Real Madrid en el tiempo añadido de la primera parte. Cuando Cristiano falló un penalti que le detuvo Diego Alves.
Buscó profundidad Ancelotti con el cambio de laterales. Puso todo lo que tenía en el banco sobre el campo. El acelerón del Madrid al inicio de la segunda parte tuvo premio antes del cuarto de hora. Con un remate de Pepe de cabeza. Definitivamente el partido se convirtió en un correcalles. No se guardó nada el bloque de Ancelotti y el Valencia empezó a buscar el balón. Diego Alves apareció de nuevo para salvar al Valencia a un remate de Sergio Ramos. Una genialidad de Isco reenganchó al equipo de Ancelotti y reavivó el partido en los siete minutos finales. Recuperó el coraje, pero le faltaron fuerzas y tiempo al Real Madrid, que metió al Valencia en su campo y se dejó el alma hasta el cierre. No fue suficiente y el título mira a Barcelona.