El Valencia, campeón
Un solitario gol de Nabil otorga al equipo levantino el primer título Reino de León.

El Valencia cerró su participación con el título sin conocer la derrota.
Un solitario gol de Nabil materializado en el minuto 15 permitió al Valencia derrotar al Atlético de Madrid (0-1) y estrenar su palmarés como campeón del Torneo Internacional Reino de León/Asisa.
El Valencia, que se clasificó para la final tras imponerse al Real Madrid (3-1) en semifinales remontando el gol de los merengues materializado en la primera mitad con tantos de Kangin, que firmaba la igualada con un espléndido lanzamiento de un libre directo en la frontal del área, y dos goles consecutivos de Nabil, supo sacar partido al buen juego colectivo y a las individualidades de Kangin, el mejor jugador del torneo de largo, aunque este premio quedó desierto al no permitir el equipo levantino ningún galardón individual a sus futbolistas, y Nabil para imponerse a un Atlético de Madrid que se metió en la final tras eliminar en la ronda de semifinales al Yokohama Marinos en los lanzamientos desde el punto de penalti tras haber finalizado el tiempo reglamentario con empate (1-1).
Ambos equipos, que habían coindicido en la fase de grupos y finalizado su enfrentamiento con empate (1-1) afrontaron el choque con muchas precauciones, aunque al final fue mejor el equipo levantino y se llevó por vez primera el torneo.
Tercer y cuarto puesto
En el encuentro valedero para el tercer y cuarto puesto se impuso el Yokohama Marinos japonés al Real Madrid (3-1), sacándose así la espina del partido de la fase de grupos en la que ambos equipos también coincidieron y que finalizó con la victoria merengue por 2-1.
La selección de León quedó relegada al último puesto en la clasificación tras caer derrotada ante el Sporting de Lisboa (1-7) en el partido valedero para el quinto y sexto puesto.
El partido careció de historia ante la superioridad del conjunto lisboeta que no dio ninguna opción al combinado local que terminó a merced de los portugueses a pesar de que en ningún momento bajaron los brazos los infantiles leoneses.