BALONMANO. LIGA ASOBAL
Derrota sonrojante y dolorosa
El Abanca Ademar cae ante el Go Fit, equipo recién ascendido a la Asobal. Los cántabros asaltan el Palacio y ponen en evidencia al conjunto leonés, muy flojo en defensa y desdibujado en ataque.

Mikel Aguirrezabalaga, que ayer volvió a jugar de central durante muchos minutos, intenta un lanzamiento a portería ante la defensa del Go Fit.
Espeso. Sin fluidez de ideas en ataque e incapaz de frenar la hemorragia en defensa, el Abanca Ademar sufrió frente al Go Fit una derrota sonrojante (23-28). Los cántabros, novatos en la Asobal, asaltaron el Palacio ante un equipo leonés totalmente desdibujado, sorprendido desde el primer minuto por un recién ascendido que castigó la debilidad defensiva de los de Rafa Guijosa, desbordados, sobre todo, por el centro.
Mikel Aguirrezabalaga jugó la mayoría del tiempo que estuvo en pista como central, donde más debilidades presenta el conjunto marista, con muchas carencias en ese puesto. El de Zarauz fue incapaz de encontrar resquicios para percutir sobre el 6-0 rival, tampoco Acacio, y sólo Juanjo Fernández y Juanín García dieron alguna esperanza a la afición, aunque fuera frugal.
Tampoco frenaron en ningún momento las embestidas de Óscar Río, autor de seis tantos ayer, ni de Álex Álvarez, dos martillos pilones en ataque. O hacían gol, o sacaban siete metros o encontraban un pase fácil con el pivote.
Todo funcionó al revés. Desde el inicio. No salió enchufado el Abanca Ademar, a pesar de que Guijosa ya lo había advertido en la previa. Sus pupilos tardaron casi cinco minutos en batir a Ernesto, que se hinchó a detener balones. Mikel abrió la lata, pero los leoneses ya perdían 0-3. Cupara dejaba buenas sensaciones —fue un espejismo— en las primeras acciones, que no encontraban respuesta en la transición.
El técnico local pidió tiempo muerto con apenas siete minutos transcurridos y Vieyra lució su cañón en la acción siguiente para reducir la distancia (3-5). Después apareció Mikel, tras un buen trabajo de Carou en el pivote que allanó el camino al lateral vasco. Estaban a un tanto después de un arranque tibio.
No obstante, siguieron sin cogerle el pulso al encuentro. Río hacía diabluras con mucha movilidad en ataque y dos goles suyos, exclusión a Vieyra incluida, dieron una nueva ventaja de tres dianas al Go Fit. Incluso llegaron a ponerse a seis de distancia (6-12) y sólo Juanjo se salvó de la criba con un buen arreón que redujo a dos la renta (12-14). Una nueva acción del lateral sacó del parqué a Merino, que vio la roja por cortar el contraataque. Saltaron, entonces, chispas entre los banquillos, Carrillo no falló desde la línea de siete metros y el Ademar consiguió acercarse, nuevamente, a uno (13-14). Otra vez remar para morir en la orilla. Álex Álvarez retrató a la defensa leonesa, desbordada en inferioridad, y el argentino Vieyra erró el último lanzamiento de la primera parte. Dos abajo, con 30 minutos por delante, tiempo suficiente para corregir el juego y mostrar una imagen más acorde con lo que se le presupone a este equipo.
Salieron del vestuario con la remontada en el horizonte y espoleados por Juanín, que hizo desde el extremo, y sin ángulo, uno de esos goles que podrían haber cambiado el sino del partido, pero el Go Fit no iba a bajar los brazos y aprovechó, sin fisuras, las facilidades que ayer concedieron los de Guijosa en su feudo. El técnico probó con dos pivotes, con Carrillo en el avanzado, con diferentes sistemas defensivos... Y nada.
La distancia resultó insalvable, con demasiados errores, más pronunciados si cabe en el tramo final, cuando el Abanca Ademar quiso arreglar el desaguisado, aunque con más corazón que cabeza. La derrota supone un toque de atención para el equipo, que no debería repetir una actuación como la de ayer, más allá de la derrota. Visitan al Cuenca la próxima jornada.