Un rayo de luz esperanzador
Con deportividad
Ese dicho de «llega el veranillo de San Martín» puede ser el inicio de un gran final en tiempos del mes de mayo. Y es que en esa época será cuando la competición liguera regular llegue a su fin y veamos qué equipos juegan la fase de ascenso. Bien entrados en el otoño y llegados estas fechas, hay un pequeño y ligero cambio de tiempo que paraliza el devenir de la estación, para hacer un corto descanso que sirve como rayo de esperanza, y preparación del duro invierno que queda por recorrer.
El equipo de la capital del Reino de León con 92 años de historia, empieza a suscitar ilusiones y vibraciones positivas en la ciudad. Y es que lo que podía ser un sueño al comienzo de la temporada, va cogiendo forma y semana tras semana la realidad llama a la puerta cada vez más fuerte. Tras 2.373 días, se dice bien, y un 8 de mayo de 2009 con Álvaro Cervera al mando de la nave, ha tenido que ser también un 8 pero de noviembre del presente año con Juan Ferrando a la cabeza, cuando la Cultural ocupe una de las posiciones del play off que permitan jugar esas eliminatorias, por ese ansiado ascenso a la categoría de plata del fútbol español que desde fechas bastantes lejanas, 1974-1975, no visita.
El tiempo será testigo y juez del final del camino. Cuatro victorias consecutivas y la sobriedad mostrada, sirven para encarar un futuro prometedor.
Aspire, el 3 de diciembre certificará su propiedad legal del club y tendrá un futuro prometedor en esta ciudad, en los últimos tiempos de moda como cuna del parlamentarismo, y con raíces de muchos sectores de la sociedad española. La afición leonesa debe responder y coger el guante que los jugadores de esa Cultural ofrecen, y no se nos llene la boca de agua sólo con el nombre en los bares, porque esto es una cuestión de equipo, y eso pasa por los estamentos del club desde la cúpula directiva hasta los aficionados, que son el referente más importante de cualquier entidad y su apoyo es fundamental y necesario. Tres mil socios tienen la palabra, ahora sólo queda refrendarlo.