BALONMANO
El Ademar lo borda en Puente Genil

El lateral brasileño Leo Santos intenta zafarse de los defensores del Puente Genil. ÁLVARO CARMONA
antonio ortiz | puente genil
El Abanca Ademar firmó ante el Puente Genil el mejor partido de la temporada (21-30). Estuvo muy bien en ataque y sobresaliente en defensa, lo que ayudó a la soberbia actuación bajo palos de Cupara.
Y eso que el duelo arrancó con alguna imprecisión por ambos lados. Cuatro ataques en menos de un minuto, dos por cada equipo y todos fallados, precedieron al primer gol del partido, obra de Piñeiro. Un par de buenas defensas y un gran tanto de Leo Santos, que recogió la bola en la alturas para marcar sin dejarla caer, abrieron una pequeña brecha.
Al siguiente ataque Puente Genil falló bajo amenaza de pasivo y Leo se lo pagó con otro tanto obligando al entrenador local Javier Cabanas a parar el encuentro por primera vez, ya pasado el minuto cinco (0-3). Nada más regresar a la pista, Cúpara sacó el pie para abortar la colada desde el extremo y Leo marcó su tercer gol consecutivo.
El portero balcánico estaba muy enchufado y realizó otra doble intervención de mucho mérito, pero entonces su ‘alter ego’ al otro lado de la pista le emuló y el partido dio un vuelco incomprensible. Puente Genil frenó su sequía y se metió en la pelea por el resultado con tres goles en menos de minuto y medio, dos de ellos al contragolpe (3-4), lo que obligó a Guijosa a pedir un tiempo muerto.
Tras él, las dos defensas crecieron y el compromiso entró en una zona de equilibrio, hasta igualarse la contienda a ocho goles. El local Oliva lo paraba todo bajo palos y aunque Juanín marcaba de penalti, segundos más tarde el mismo jugador veía como el portero rival se marcaba otra doble parada, y otras más en la acción siguiente desde los siete metros.
Cupara no iba a ser menos y evitaba un tanto cantado de contragolpe. Con las defensas a un buen nivel, las porterías decidían y ambas habían detenido la mitad de las contras de su oponente, aunque los visitantes acumulaban más. El conjunto ademarista no se puso nervioso en el tramo final de la primera parte y su mejor desempeño ofensivo le llevó a marcharse al descanso con ligera pero valiosa ventaja (10-13).
A la vuelta de los vestuarios, el choque se reinició tenso, con un paradón de Oliva y los dos muy preocupados de su defensa, tratando de evitar lagunas anteriores que provocaron fases veloces y la diferencia existente. Con muchos problemas para ambos en estático, tardaron casi tres minutos en marcar. Lo hizo Carrillo precisamente a la contra tras un paradón de Cupara, pero después, mientras que los locales siguieron acumulando malas posiciones de lanzamiento, los leoneses anotaron sus dos siguientes ataques tras mover con juicio la pelota de costado a costado (12-16).
Se produjo entonces un punto de inflexión en el encuentro. El Ademar siguió defendiendo con orden y solidaridad y también atacando con criterio, lo que puso tierra de por medio con el conjunto andaluz (12-20).
Tras el parón forzado por los pontanos, el choque ya no tendría la misma electricidad, porque los de Rafa Guijosa jugaron con la cabeza fría para mantener la ventaja a falta de trece minutos para el final (16-25).
El partido ya tenía el ritmo que le interesaba a los leoneses y de ahí a la conclusión sólo tuvieron que administrar la renta. Eso sí, sin descuidar la consistencia del 6-0, que ayer, después de las dudas que dejó el equipo ante Cuenca, volvió a convertirse en la seña de identidad del Abanca Ademar, que ya tiene a Granollers a tiro —sólo un punto les separan—.