PRIMERA DIVISIÓN
Un misil toca al submarino
Konoplyanka hace el gol de la jornada ante un Villarreal combativo que no pudo con el Sevilla.

Los futbolistas del Sevilla felicitan a Konoplyanka tras el gol que le marcó al Villarreal. JULIO MUÑOZ
ANTONIO GUTIÉRREZ | SEVILLA
El Sevilla se enganchó ayer a la lucha por la cuarta posición de la clasificación tras ganar (4-2) en un partido espectacular ante el equipo que defiende esa plaza, el Villarreal, que luchó hasta el final pero en el que tuvo que sufrir a un equipo intratable en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán.
Ya son trece los partidos de Liga ganados por los sevillistas consecutivamente en su campo, en esta ocasión ante un rival de empaque y en un encuentro en el que hubo de todo, muchos goles, alternativas en el marcador y hasta la expulsión del local Éver Banega, pero el triunfo acerca a cinco puntos al conjunto andaluz.
Los locales encontraron fruto a su mayor iniciativa y en una contra Gameiro mostró su gran esprín para ponérsela fácil a Iborra para que abriera el marcador.
En seis minuto llegó el empate del Villarreal en un despiste de marcas en la defensa sevillista en un partido sin momentos para la especulación. Bakambu, de nuevo, hizo el segundo en una perfecta definición después de un gran pase de Adrián. El 1-2 dejó marcado al Sevilla, que se fue al descanso en desventaja.
En la reanudación, la formación de Emery encontró la fortuna que le fue esquiva en la primera mitad y pronto igualó a dos con tanto en propia meta del central Víctor Ruiz. Konoplyanka firmó el tercero con un espectacular lanzamiento desde su casa y Reyes, ya con el Villarreal volcado, hizo el gol de la tranquilidad para deliria de los sevillistas.