Honores para un mito, Cruyff
El Barcelona abre las puertas del Camp Nou para homenajear la figura de Johan En el Memorial participan aficionados, ex compañeros y reprentantes de clubes.

Florentino junto a Rosell en el Memorial a Cruyff que ayer abrió sus puertas en el Camp Nou como homenaje público a toda una leyenda del fútbol mundial. ESTÉVEZ/DALMAU
P. RÍOS | BARCELONA
A Joan Laporta, el ex presidente del FC Barcelona más unido a Cruyff en lo personal, se le escaparon las lágrimas y el llanto desconsolado delante de la enorme fotografía del holandés, sonriente y con un balón antiguo en sus manos. A los pies de la imagen, flores, camisetas, banderas, fotografías, dibujos de niños.
Todo vale para recordar al ídolo, hasta el ‘chupa chup’, a montones en el espacio de condolencias habilitado. Era el caramelo con palo que fomentó como remedio contra el tabaco que tan caro le costó. El club azulgrana abrió ayer un Memorial dedicado a la figura del ex jugador y ex entrenador del Barça, fallecido el jueves. Allí, en la puerta 14 del Camp Nou, el desfile de aficionados, socios y ciudadanos fue continuo y lo seguirá siendo hasta el martes, cuando se cerrará con la visita del primer equipo azulgrana. En las primeras horas del homenaje aparecieron numerosas personalidades que evidenciaron la trascendencia de Cruyff, cuyo tributo facilitó imágenes impensables. Fueron sus goles desde el más allá.
Tras glosar su figura, Laporta y Bartomeu se fundieron en un abrazo. Estaban enemistados, al margen de la política de club, por cuestiones como la retirada de la presidencia de honor a Cruyff. «Sin Cruyff no se puede entender el Barça, seguirá siendo el referente del club, nos deja un legado espectacular», comentó el actual presidente, mientras que Laporta recordó que «estamos despidiendo a un genio con una personalidad extraordinaria».
También hubo escenas de confraternización poco habituales, como la protagonizada por Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, que llegó acompañado de Butragueño. En su sentido discurso mostró tal admiración por Cruyff que sólo le faltó decir que él no se le hubiese escapado su fichaje en 1973, cuando el ex jugador del Ajax se negó a ser traspasado por su club al Madrid para elegir personalmente al Barça. «Nació en el mismo año que yo, le he conocido deportivamente durante toda la vida. Dicen que cambió la historia del Barça, pero yo creo que cambió la del fútbol español y la del fútbol mundial. Hay personas que no deberían morirse nunca y de hecho Cruyff perdurará siempre», comentó Florentino.
No faltó tampoco Carles Rexach, su gran amigo de su etapa como jugador y entrenador, cuando fue su asistente. Aunque acabaron distanciados por los caprichos del fútbol, también estuvo a su lado. De una forma más íntimas, con un acto privado, su familia le había despedido e incinerado en la tarde del viernes.
Fue la primera de las cuatro jornadas de un Memorial que todos los barcelonistas, muchos de ellos de vacaciones este fin de semana, quieren visitar porque el legado de Cruyff se ha transmitido de padres a hijos y de hijos a nietos. Y seguirá llegando a las próximas generaciones.