Sin Alonso para el GP de Baréin y con dudas de que esté en China

Fernando Alonso. SUKI
david S. Castro | madrid
Lo que en los días anteriores parecía un mero trámite, ayer jueves en Baréin se convirtió en un mazazo para el ‘paddock’ de la Fórmula 1: Fernando Alonso no obtenía el permiso de los médicos de la FIA para disputar el segundo gran premio de la temporada. Lo que era un «tranquilos, que lo va a pasar, es un paripé», se convertía en un «Fernando quería correr, pero». Alonso aterrizaba temprano en un trazado bareiní que ya amaneció raro, ¡con granizo! En pleno desierto, las precipitaciones sorprendieron a todos los que llegaban al circuito para lo que, normalmente, suele ser un día de trabajo con la prensa y patrocinadores. El piloto asturiano de McLaren, por supuesto, esperaba que no fuera nada más. Por dentro llevaba la procesión: lo que parecía una sonrisa era, en realidad, una máscara para tapar el dolor que sufre desde hace días en un lateral del torso, en la zona de las costillas.
Hora y media después, Alonso salía de la zona médica con cara un tanto seria. La preocupación empezaba a cundir. La FIA sacaba minutos después un comunicado que caía como un jarro de agua fría: Fernando Alonso no correrá el GP de Baréin. «Tras el examen al que se ha sometido esta mañana en el centro médico del circuito, se ha decidido que el piloto de McLaren-Honda Fernando Alonso no debería tomar parte del Gran Premio de Baréin de este fin de semana. Dos series de escáneres de pecho han sido comparadas y se ha decidido que no había suficiente resolución para permitirle competir en condiciones de seguridad», rezaba el comunicado. También es duda para el GP de China.