El Astorga traspasa la línea roja

‘Pulpo’ Romero se muestra triste y cabizbajo tras encajar el primer gol materializado de penalti por Víctor Bravo. CHAVERRI GOÑI
f. BARDÓN | TUDELA
No pudo dar continuidad el equipo de Paulino en Tudela al triunfo cosechado la semana pasada ante el Cacereño tras caer (2-0) ante el Tudelano, y deberá afrontar los últimos tres partidos de la temporada como tres finales si quiere permanecer en la categoría al menos un año más.
El Atlético Astorga visitaba al Tudelano en el peor momento posible. A pesar de todo, supo mantener la compostura en una primera parte que fue un monólogo local. Prueba de ello fue que ‘Pulpo’ Romero brilló con luz propia en ese tramo del encuentro. Con paradas de todos los colores, el meta albaceteño mantuvo con vida a su equipo en el partido.
Los primeros minutos fueron un acoso y derribo del Tudelano sobre la portería maragata. Víctor Bravo, por partida doble, y Delgado pusieron a prueba los reflejos del cancerbero antes de que se hubieran cumplido los cinco primeros minutos de juego con dos disparos que le obligaron a emplearse a fondo.
Bajo los focos, no obstante, Romero se comportó como la estrella a la que le toca desempeñar el papel principal en una película de Coppola. Y el guión de ayer, además, parecía escrito para él. Justo en el mismo día en el que su homólogo en el equipo rival, Pagola, podía batir el récord de imbatibilidad de un portero en Segunda B.
El paso de los minutos, no obstante, concedió un pequeño respiro al meta. Capeado el temporal inicial, el Astorga se estabilizó y el manojo de nervios que fue en la recta inicial abrió paso a un periodo de incertidumbre en el que los verdes pudieron hacer daño al Tudelano a la contra. No fue así, pese a todo, y en el tramo final del primer acto el cuadro navarro volvió a la carga de la mano de Arkaitz, que trajo por el camino de la amargura a la zaga de los de Paulino con su movilidad y velocidad.
Un disparo de David Uña desde tres cuartos de campo fue todo el bagaje ofensivo del Astorga en los últimos minutos de la primera parte. Los maragatos querían dar velocidad a su circulación del balón, pero el ordenado centro del campo del Tudelano se lo impedía a través de una efectiva presión que anulaba la salida de balón verde.
Tras el paso por vestuarios el Astorga ofreció síntomas de mejoría y, si bien no llegó a cercar con claridad la portería de Pagola, sí que dispuso de la pelota un poco más. Todo volvió a cambiar, no obstante, a raíz del primer gol del Tudelano, obra de Víctor Bravo desde los once metros después de un penalti cometido por ‘Pulpo’ Romero cuando Ibai Ardanaz se internaba en solitario en el área y se vio obligado a derribarle.
A partir de ahí el Atlético Astorga ya desapareció del partido por completo y eso desembocó en el segundo gol navarro tras un zapatazo al larguero de Arkaitz. El balón cayó muerto en el segundo palo y allí Paris solo tuvo que empujarlo al fondo de las mallas.
Fue el final para un Atlético Astorga que había conseguido aguantar las embestidas navarras en la primera parte gracias a la magnífica actuación de Romero, pero nada pudo hacer en la segundo cuando abrió la lata, situación que pesó como una losa en el seno del a parroquia verde.