Diario de León

FISIOTERAPEUTAS

Las manos que ‘amasan’ los triunfos

Fisioterapeutas, los encargados de dar a los deportistas de élite el plus que marca la diferencia y les hace mejores.

Cristina de  la Iglesia, en el centro,  acompañando una composición de las gimnastas del Club Armonía de San Andrés del Rabanedo. DL

Cristina de la Iglesia, en el centro, acompañando una composición de las gimnastas del Club Armonía de San Andrés del Rabanedo. DL

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

georgino fernández | león

En sus manos —y en su conocimiento— está su arte. Salvando todas las distancias tienen algo en su labor que recuerda a los panaderos. Amasan músculos, tendones, articulaciones, espaldas, brazos, piernas, cervicales... Ablandan, aligeran, quitan dolores, previenen, aceleran la recuperación y dan a los deportistas de élite ese plus que puede ser la pequeña diferencia entre una medalla y el cuarto puesto, entre subirse al podio o quedarse fuera del cajón. Son los fisioterapeutas. Profesionales como la que nos ocupa, Cristina de la Iglesia, ‘fisio’ especializada en el deporte que actualmente trabaja en Mímate en Trobajo.

Como muchos de su gremio sus dos pasiones, el deporte y la fisioterapia, se han convertido también en su medio de vida. Y lo bueno es que esa pasión sigue encendida. «Me gusta pertenecer a un grupo donde todos reman hacia el mismo objetivo, hacia el mismo sentimiento, donde dar el máximo de cada uno es la única meta, y yo como fisio acompañarles día a día con la complicidad y confianza que se genera, ver tan de cerca su felicidad y sentir que he puesto un granito para conseguir su meta es algo que no se puede describir», asegura al describir como siente su trabajo. «Al final son ellos los que logran el objetivo pero por el camino todos los que estamos detrás de las cámaras les ayudamos a conseguirlo, cada profesional con su función y su aportación».

Ha sido fisio de los dos equipos de balonmano, del Abanca Ademar y del Cleba. También de la selección de baloncesto de Castilla y León y actualmente colabora con la lucha leonesa (estuvo en el reciente Europeo de Luchas Celtas en Bretaña) y con el club de gimnasia rítmica Armonía de San Andrés del Rabanedo.

«Nosotros estamos en la sombra pero el fisio se implica tanto, al final pasas tantas horas con ellos día tras día... cuando sufren les escuchas y te implicas tanto con ellos física y emocionalmente que al final sus logros se convierten en los míos. Y eso es de lo que más me gusta de este trabajo. Yo he sido deportista, he jugado al baloncesto toda mi vida y ahora juego al fútbol sala. Sé lo que es ser deportista aunque ahora lo veo desde otra perspectiva. Te conviertes en fisio y en algunos casos también en psicóloga. Pero sus logros son mis logros, lo siento con lo misma alegría que si fueran míos», subraya.

En el deporte profesional, gente como ella, encargada de afinar a los atletas cada vez tiene más protagonismo. «Uno de los motivos por los que me gusta tratar a deportistas es porque son muy exigentes, siempre quieren estar recuperados lo antes posible, eso para mí es un reto, es un modo de autoexigirme, seguir aprendiendo, mejorando y superarme día tras día como profesional».

La fisioterapia es un mundo con una abundancia notable de mujeres. «Trabajé hace tiempo en centros de salud y casi todas eran chicas pero sorprende que en el deporte de élite masculino haya pocas fisios. Tal vez se piense que no tenemos la fuerza suficiente pero no es así; tienes que tenerla porque trabajas con cuerpos fuertes. Es una discriminación mental un poco antigua, aunque ya se va normalizando».

El año pasado estuvo en el Ademar y la experiencia fue magnífca. «Los jugadores me trataron como a una reina. Yo les cuidaba a ellos y ellos me cuidaban a mí».

Ahora trabaja con el Club Armonía con pequeñas gimnastas que entrenan ya como profesionales. «Son niñas muy disciplinadas, y tienen muy claro que no pueden estar ni un día paradas. Entrenan de lunes a sábado tres y cuatro horas diarias. La exigencia es muy alta y ves a niñas de doce años con una mentalidad que no lo tienen niños o niñas con esa edad en otros deportes. Tienen un objetivo clarísimo sobre lo que quieren y lo que tienen que mejorar. Y no solo a nivel deportivo sino también en los estudios; son muy maduras para la edad que tienen».

Y hace escasas semanas acudió con la representación leonesa que participó en el Europeo de Luchas Celtas. Era la única fisio que viajó con los de casa cuando otros países llevaban dos e incluso más. Algo de lo que aprender. Y no sólo eso. «En la lucha creo que es necesaria una preparación más específica, más física... aunque sé que este es un deporte minoritario, con menos recursos económicos y donde la gente trabaja. Nosotros lo suplimos con garra y lucha y fuimos a ese campeonato a muerte», recuerda.

Y termina reivindicando el papel de su gremio. «Un deportista de élite necesita lo máximo en cada momento y esos pequeños detalles son los que te dan un plus en una competición. En el último minuto cuando tienes que meter el gol para empatar ese plus de velocidad y fuerza la ganas con el trabajo de un fisio».

tracking