BALONMANO. LIGA ASOBAL
Acacio no podrá acabar jugando
El central brasileño confiaba en llegar a la última jornada ante el Cangas pero las últimas pruebas confirman una rotura de ligamento en su tobillo derecho .

El brasileño en el Palacio con su tobillo dañado. DL
g. fernández | león
De nuevo la desgracia se ceba en forma de lesión con el central brasileño del Abanca Ademar, Acacio Marqués. La resonancia magnética que se realizó el jueves ha confirmado finalmente que tiene una «rotura parcial del ligamento lateral externo del tobillo derecho» lo que equivale a decir adiós de forma definitiva a lo que queda de temporada.
El jugador todavía tenía la ilusión de poder despedirse jugando en la última jornada ante el conjunto gallego del Cangas pero la realidad es que tendrá que verlo desde la grada. Una lástima porque había vuelto al equipo recientemente después de pasarse varios meses en el dique seco por una lesión en la mano que se produjo en diciembre del año pasado ante el Barcelona y que le obligó a pasar por el quirófano.
El jugador sufrió el percando de manera fortuita en el entrenamiento del pasado lunes cuando en un salto al caer pisó a su compañero Nacho Huerta y sufrió una fuerte torsión en su tobillo.
De inmediato se le puso una especie de férula en el pie que le permitía caminar e incluso estuvo en el Palacio en la despedida oficial del Abanca Ademar de Mikel Aguirrezabalaba con el resto de sus compañeros. Fue ahí donde comentó su deseo de poder llegar a la última jornada en el partido frente al Cangas y poder cerrar la temporada jugando aunque fuesen unos pocos minutos.
«El tobillo está hinchado pero no está muy mal. No sé lo que pasará y hay que esperar a la resonancia pero a mi me gustaría volver para el último partido», comentó el jugador.
En los próximos días se determinará si Acacio Marqués tiene que ser intervenido quirúrgicamente o se actúa con un tratamiento conservador. Según el doctor Enrique Fernández Torres, «dada la juventud del jugador y el alcance de la lesión, la recuperación sería efectiva en ambos casos».
De todas formas, el periodo estimado de recuperación sería similar, en torno a las «seis u ocho semanas, en función de la evolución», afirmó el galeno marista.