la clave
Un equipo que nunca pierde la cara
El Abanca Ademar llegó a estar cuatro goles abajo y además ofreciendo malas sensaciones. Pero en el ADN que les ha inyectado el técnico Rafa Guijosa no existe el bajar los brazos. Con todos sus errores (que ayer fueron bastantes sobre todo en la primera mitad) y en ocasiones a trancas y barrancas el equipo leonés volvió a meterse en el partido. Y bastó que el Anaitasuna aflojase mínimamente el pie del acelera dor para que prácticamente le pasaran por encima en el último cuarto de hora para ser otra vez terceros.