la clave
Ruleta rusa final favorable a la SDP
Tras el empate del Albacete el partido se convirtió en un correcalles, una sucesión de errores y ataques sin freno, a tumba abierta. Pudo marcar cualquiera. El Albacete perdonó el 1-2. Antes de su empate la Ponferradina perdonó en las botas de Djordjevic el 2-0 en dos ocaiones. Pero la mala suerte local llevó a estrellar un balón en el palo y que Berrocal sin portero la empujase fuera en el rechace. Cuando todo parecía abocado al 1-1 definitivo, un saque de Santamaría y jugada de Djordjevic y Casado acabó en las botas de Aguza, que con sangre fría colocó el balón pegado al poste: 2-1.