El objetivo está fijado
M irando al futuro. Planificando la temporada. Un objetivo, un equipo, un presupuesto. Un objetivo: Jugar la fase de ascenso. Un equipo que tenga posibilidades ciertas de conseguirlo. Un presupuesto para lograr el objetivo propuesto. Y mirar al futuro con ilusión, con fe, con esperanza.
El acierto, en la formación del equipo, es básico para materializar el logro perseguido. Base sólida para alcanzar la altura deseada. De los responsables del club depende el éxito. Conseguir que el equipo consiga los puntos necesarios para estar entre los cuatro primeros de la clasificación. Iniciar la temporada con buen pie y contar con el apoyo de la afición. Son ya muchas las temporadas transcurridas por el erial de la Segunda División B. Muchas las ilusiones perdidas. Muchos los aficionados que, perdida la fe y la esperanza, han olvidado el camino que lleva al Reino de León.
Equipo con posibilidades y entrenador capacitado para llevarlo al logro perseguido: El premio del ascenso. Poner, el equipo formado, en el camino que conduce a estar en los primeros lugares de la clasificación.
Repito: Un objetivo, participar en la fase de ascenso, un equipo capacitado para lograrlo, un entrenador que sepa y pueda llevarlo por el camino que conduce a participar en la fase de ascenso. Dicho queda: Del acierto en las renovaciones y nuevos fichajes, depende el logro. Trabajo y acierto. Y se conseguirá estar, al final de la temporada venidera, entre los primeros.
Abanca Ademar ha logrado ya la clasificación que lleva a jugar la EHF. Objetivo logrado.