Carolina, en su mejor momento
La leonesa demuestra con una gran actuación que ha alcanzado su nivel óptimo para los Juegos En el Europeo iguala el mejor resultado individual de una española.

Carolina durante su ejercicio de mazas en el Europeo de gimnasia rítmica celebrado en Holon. HOLLANDER
MIGUEL ÁNGEL TRANCA | LEÓN
Carolina Rodríguez llegará a los Juegos de Río dentro de dos meses al nivel más alto de su carrera deportiva. En la cita que pondrá el punto y final a su trayecto en la élite la pupila de Ruth Fernández buscará tocar un diploma olímpico que por lo demostrado en las últimas competiciones internacionales tiene al alcance de su mano.
La última demostración de la campeona de España que el próximo fin de semana defenderá su corona en Guadalajara tenía como escenario el Europeo de Holon en el que junto a Carolina estaban presentes otras 19 gimnastas, todas ellas consideradas como las mejores a nivel continental. Allí, y sobre un tapiz que ha pisado ya en varias ocasiones y en el que siempre ha ofrecido un excelente nivel, la gimnasta leonesa dejaba patente que cada día que pasa y a pesar de contar con 30 años su nivel competitivo va creciendo. No así una calidad que atesora desde que empezaba a dar sus primeros pasos en este deporte y que le ha valido para mantenerse como un referente de la gimnasia rítmica a nivel internacional y a superar contratiempos en gran medida propiciados por las lesiones.
En Israel Carolina afrontaba la última presencia en una competición de primera fila a nivel mundial y lo hacía dispuesta a demostrar que con sus cuatro aparatos puede hacer algo grande. Enfrente tenía nada menos que a la mayor parte de las rivales con las que va a encontrarse en Río, entre ellas las rusas Kudryavtseva y Mamun y la ucraniana Rizatdinova. Y tras cuatro puestas en escena el resultado no podía ser mejor para la discípula de Ruth Fernández.
El noveno puesto final suponía para ella mejorar la actuación del anterior Europeo celebrado en Bakú, pero también igualaba el mejor resultado de una gimnasta a nivel individual en el máximo torneo continental. Por si fuera poco esos logros venían aderezados por tres ejercicios que alcanzaban la barrera de los 18 puntos de valoración (18,050 en aro, 18,000 en pelota y 18,033 en la cinta) además de que en el cuarto se quedaba muy cerca (17,966 en mazas), puntuación al alcance de pocas gimnastas y que para la leonesa se está convirtiendo ya en habitual. La suma de todas ellas elevaba su puntuación en el concurso general a los 72,049 puntos para otorgarle una valiosa novena posición que por muy poco se pasaba a ser la séptima ya que le leonesa se quedaba a escasas 67 milésimas de ese peldaño de la clasificación y aún menos (25 milésimas) de la octava clasificada.
Y todo para una actuación sobresaliente, tal vez por lo completo la mejor de toda su trayectoria, que permitía a la campeona de España lucir todo su potencial. Eso sí, aún se guarda en la manga una pizca mayor de clase con la que aspira a hacer historia no sólo a nivel personal, también para la gimnasia rítmica española en la que Carol es sin duda alguna su mejor referente. Una campeona que mejora año tras año.