FÚTBOL. EUROCOPA 2016
La pugna más cara del mundo
Cristiano y Bale miden su capacidad en la semifinal entre Portugal y Gales.

Bale y Cristiano se enfrentan mañana en las semifinales de la Eurocopa. JUANJO MARTÍN
IGNACIO TYLKO | PARÍS
«No creo que vaya a haber ningún tipo de amor el miércoles entre ambos. Cualquier amistad tendrá que esperar hasta después del partido». Chris Coleman, seleccionador galés, se mostró políticamente correcto al referirse al enorme duelo que se avecina entre su compatriota Gareth Bale y el portugués Cristiano Ronaldo en la primera semifinal de la Eurocopa 2016 (mañana, 21.00 horas por Tele5). Ni se declararán amor durante el choque de Lyon, ni son amigos, sólo colegas de profesión que comparten vestuario y les une el deseo de que el Real Madrid logre títulos.
No se han puesto en contacto durante todo el torneo francés, según confesó el propio Bale, y son evidentes sus diferencias de carácter, dentro y fuera del campo. El ‘expreso de Cardiff’ es la estrella de los ‘Dragones’, pero juega para el equipo casi como uno más. Actúa con libertad en el frente de ataque, pero es solidario con sus compañeros en el repliegue, les anima y su conducta es irreprochable. Ha marcado tres goles, uno menos que Antoin Griezmann e igual que Alvaro Morata y los franceses Dimitri Payet y Oliver Giroud, ha dado una asistencia y ha disparado 20 veces, 13 a puerta, cinco fuera y dos veces su tiro fue desviado por algún defensa. Además, totaliza 144 pases, con un 76% de acierto.
Cristiano, en cambio, ejerce de número uno. Se queda en punta, evita desgastarse en defensa, pone malas caras y gesticula cuando algún compañero falla o no le pasa y se pide todas las faltas, como los niños en el colegio. Y se fija constantemente en los videomarcadores de los estadios para observarse. Se le nota que físicamente no ha llegado bien al torneo. Suma dos goles, pero ha rematado 39 veces, más que nadie: 10 a puerta, 14 fuera, otras 14 rechazadas y una vez a la madera. Ofreció dos asistencias.