El Alavés asalta el Camp Nou
El equipo vitoriano noquea al campeón de Liga, un Barcelona irreconocible.

Leo Messi se echa las manos a la cabeza durante el partido ante el Deportivo Alavés. ALEJANDRO GARCÍA
GINÉS MUÑOZ | BARCELONA
En su regreso a Primera, el Alavés asaltó el Camp Nou y noqueó, por 1-2, al campeón de Liga, el Barcelona, un equipo que fue poco reconocible, no sólo por alinear un once plagado de no habituales, sino también por la falta de identidad en su juego.
Salió el Barça sin Messi ni Luis Suárez y con una alineación que empezaba y acababa con dos debutantes: Cillessen, en la portería, y Alcácer como ‘9’ de referencia.
Y, en poco minutos, el Alavés demostró por qué no ha perdido todavía esta temporada y solo había encajado un gol -en el Calderón- en las dos primeras jornadas del campeonato.
Pellegrino armó un once con una línea de cinco y otra de cuatro hombres defendiendo muy atrás y envió un avisó a su excompañero Luis Enrique: si el Barça quería ganar en el Camp Nou tendría que derribar un muro.
El Alavés inquietó más con mucho menos. Un tiro inocente de Ibai Gómez, cerca del cuarto de hora, dio la bienvenida a la Liga a Cillessen, a quien Dyeverson fusiló veinte minutos después para poner el 0-1.
Después, Mathieu cabeceó a gol un saque de esquina para igualar el choque al minuto de la reanudación. Sin embargo, el Alavés no acusó la premura del golpe. Ibai puso de nuevo a prueba a Cillessen y el árbitro anuló un gol a Edgar por fuera de juego, poco después.
Luis Enrique no lo vio claro y sacó a Messi -desatando la locura en la grada- y a Iniesta, a falta de media hora, pero otra pifia de Mascherano la aprovechó Ibai para hacer el 1-2 a veintiséis minutos para el final.
El técnico barcelonista puso aún más carne en el asador y dio entrada a Luis Suárez. Pero no llegó ni siquiera el empate.