La defensa funciona pero toca afinar la puntería
El Abanca Ademar sigue como uno de los equipos menos goleados pero pesan los 17 fallos en ataque del último partido.

La plantilla del Abanca Ademar dio la bienvenida ayer a Ingenova, el nuevo patrocinador del equipo para esta campaña. DL
g. fernández | león
Aunque el arranque del Abanca Ademar en la liga está siendo realmente bueno —tres victorias y un empate en las cuatro primeras jornadas— en la búsqueda de la regularidad que persigue todo equipo grande se percibe que el ataque es el aspecto de su juego donde queda más margen para el afinamiento. En defensa los hombres de Rafa Guijosa mantienen unos números muy serios: han recibido en estos cuatro encuentros 92 goles lo que arroja una media de 23 por partido. «El objetivo esta temporada será encajar en cada partido un máximo de 25 goles», señaló al inicio de esta campaña el técnico Rafa Guijosa y está claro que el equipo ha hecho suyo ese reto. Atrás, con su intensa defensa y su portería solvente, la escuadra marista es de lo más solvente de la Liga Asobal.
En ataque aún tiene margen y sin duda con la llegada este año del internacional argentino Sebas Simonet las opciones serán mayores. Sin embargo el último partido ante el Puerto Sagunto tuvo un claro punto negro: los 17 fallos en lanzamientos claros desde siete metros. Demasiados errores para un equipo como el Abanca Ademar y para lo que quiere el entrenador Rafa Guijosa. «Son muchos fallos, toca entrenar más», zanjó el técnico al hablar sobre el empate (20-20) del pasado miércoles.
Sobre el primer punto perdido esta temporada también reflexionó ayer el lateral Juanjo Fernández, uno de los baluartes defensivos. El manchego lo ha achacado a «la falta de precisión en los lanzamientos, por lo que al estrellarse ante el portero rival y los palos, acabó sacándonos del partido, y por eso se puede decir que se ganó, más que se perdió, un punto», dijo en Efe. Convertido por méritos propios en una de las piezas claves del Ademar más ambicioso de los últimos años, Juanjo Fernández se mostró también «ilusionado y esperanzado» de poder entrar en los planes del nuevo seleccionador español, Jordi Ribera, tras haber formado parte de la generación que conquistó el Europeo júnior de 2012 y otras tres medallas de plata en esta categoría.
«Es cierto que siempre he soñado con alcanzar la internacionalidad absoluta, pero quizá ahora tenga la esperanza de que llega un entrenador que ya ha demostrado con Brasil que apuesta por la gente joven y confía en ellos», reconoció. Fernández volvió la temporada pasada al balonmano español tras una etapa, no demasiado positiva, en Francia y apuntó también que le atrae la vuelta a la competición europea esta temporada en las filas del equipo leonés «porque es un escaparate para cualquier jugador y más ante rivales que, este año, son más poderosos», indicó.