FÚTBOL. SEGUNDA DIVISIÓN B
La Deportiva se queda atrás

El pulso entre el Valladolid B y la Deportiva acabó con triunfo para los locales que acertaron en dos ocasiones ante la portería. GONZÁLEZ EGEA
ángel olabe | valladolid
Los números de Munitis desde que se hizo cargo de la Deportiva se desinflan a medida que avanza el curso. Tras contar por victorias sus tres primeros partidos a cargo de la nave blanquiazul, su equipo sólo ha sido capaz de sumar tres puntos en los últimos cinco partidos, guarismos demasiado pobres si se quiere luchar por el ascenso esta temporada.
En un partido para olvidar de la Deportiva, calificado por Munitis como el «peor» desde que se hiciera con las riendas del equipo allá a mediados del mes de octubre, los blanquiazules ni siquiera fueron capaces de disparar entre los tres palos ante un Valladolid B (2-0) que se vio obligado a jugar con diez la última media hora de juego a causa de la expulsión de Iván Martín.
Los goles de Mayoral y Samanes, el segundo ya cuando el filial pucelano se encontraba en inferioridad numérica, decantaron la balanza a favor del equipo de Rubén Albés, que más acostumbrado al césped artificial de los Anexos del José Zorrilla, supo llevar el partido a los terrenos que más le beneficiaban: la brega y el juego directo.
No en vano, pudo haberse adelantado ya el equipo blanquivioleta en el marcador en la primera parte de no ser por las intervenciones de Dinu, el mejor jugador blanquiazul de lejos. Higinio quiso ponerle a prueba cuando aún no se llevaban disputados los cinco primeros minutos de juego, pero el disparo del mediapunta salió demasiado cruzado. Con un remate de cabeza de Mayoral volvió a la carga el Promesas, pero demasiado forzado el centrocampista vallisoletano tampoco encontró puerta.
La respuesta de la Ponferradina fue un tímido testarazo de Figueroa tras un centro desde la izquierda de Pastrana, pero el balón se perdió rozando el poste. Esa intentona timorata fue todo el bagaje ofensivo de la Deportiva en la primera parte.
Los de Munitis eran un querer y no poder. Quisieron hacerse con el mando del choque, pero el filial del Valladolid se lo impidió ejerciendo una estudiada presión sobre la salida de balón berciana. Arroyo, Samanes por partida doble e Higinio todavía dispondrían de opciones para avanzar al Valladolid B en el marcador, pero se precipitaron a la hora del remate o bien se encontraron con la respuesta de Dinu.
Ni la lesión nada más comenzar la segunda parte de Higinio, ni la expulsión de su delantero centro Iván Martín por doble amarilla en el minuto 56, inmediatamente después de ponerse por delante en el marcador, fueron obstáculos suficientes para el equipo local.
El tanto de Mayoral diez minutos después de la reanudación ayudó a la empresa pucelana. El medio ganó la espalda a la zaga de la Deportiva y superó con un disparo cruzado a Dinu.
Fue en ese preciso momento cuando se encendieron todas las alarmas en la Deportiva, que si bien iba a disputar la última media hora de juego en superioridad numérica, no fue capaz de generar nada de fútbol ofensivo.
Una gran jugada de Mayoral por la derecha y el remate de Samanes en boca de gol pondrían el lazo al partido, porque a pesar de que la Deportiva buscó la reacción en el tramo final, no encontró la manera de desarbolar el entramado defensivo pucelano.