MUNDIAL DE CLUBES
El Kashima rompe los pronóticos
El club japonés apea en semifinales al Atlético Nacional (0-3) en un partido en el que el penalti que supuso el 0-1 condicionó el encuentro Los Antlers son el primer equipo asiático en hacerse un hueco en la final.

Doi celebra su gol de penalti que adelantaba al Kashima y le abría las puertas de la final. MAYAMA
A. GArcÍA | OSAKA
El Kashima Antlers, campeón de Japón, culminó la sorpresa y se clasificó para la final del Mundial de Clubes al imponerse por 0-3 al Atlético Nacional colombiano en la primera semifinal.
Un ‘gol tecnológico’, un penalti que advirtieron los asistentes de vídeo al colegiado húngaro Viktor Kassai, transformado por Shoma Doi a los 33 minutos, permitió adelantarse al Kashima.
Pese a que el dominio y la mayoría de las grandes ocasiones fueron para el Atlético Nacional, no pudo culminarlas y lo pagó de forma increíble en los últimos minutos con los goles de Yasushi Endo (minuto 83) y de Yuma Suzuki (minuto 85).
La derrota incluso hubiera sido ya un castigo excesivo para el conjunto de Reinaldo Rueda, pero el marcador es absolutamente sorprendente a la vista de lo sucedido en el césped del estadio de Osaka, donde el Atlético Nacional fue netamente superior y tuvo numerosas oportunidades como para ganar hasta con claridad. El conjunto de Rueda lo hizo prácticamente todo para ganar, menos marcar. Tuvo un buen puñado de ocasiones claras, pero entre su falta de acierto, de fortuna y la actuación magnífica del guardameta Hitoshi Sogahata, se dilapidaron sus ilusiones.
Aunque el Kashima exigió al meta Franco Armani en un par de ocasiones, en una primera mitad vibrante, de ida y vuelta, fue el Atlético Nacional el que pudo incluso sentenciar con importantes ocasiones.
Para colmo de males, pasada la media hora, el colegiado húngaro Víktor Kassai recibió una notificación por los auriculares de los asistentes de vídeo, y tras repasar la jugada en la banda decretó pena máxima por acción de Berrio en un lanzamiento de falta anterior. Incrédulos, los jugadores y la hinchada verdolaga, contemplaron cómo el árbitro decretaba el punto fatídico y Shoma Doi no desaprovechó la oportunidad. Un duro golpe para el conjunto colombiano que intentó reconducir la situación y cuando su dominio era absoluto se encontraba ya en los minutos finales del envite con otros dos goles en contra que lo apearon de la ansiada final.