Un pilar en la línea defensiva
La jugadora leonesa se ha convertido en los últimos años en una de las fijas para el seleccionador nacional José Antonio Barrio. Su calidad y experiencia se han convertido en dos señas de identidad a las que en María Casado se una vocación defensiva notable. Prueba de ello es que en todos los torneos de primera fila tanto con el quince como con el siete ha estado presente. Y además como titular. Su gran papel en el 2016 con los Juegos de Río como principal escaparate tendrá este año su traslación a un Campeonato del Mundo que en el mes de agosto la tendrá como una de las protagonistas en el combinado español.