KARTING
Vidales: podio que sabe a gloria
El piloto leonés suma el primer éxito en su nueva categoría de OK con el tercer puesto en la WSK Super Master Esta semana, campus en la Ferrari Driver Academy

David Vidales con el trofeo que le otorgó su tercer puesto en la WSK Super Master celebrada en el circuito italiano de Adria. NACHO NÚÑEZ
MIGUEl ÁNGEL TRANCA | LeÓN
Dos carreras oficiales en la nueva categoría han sido suficientes para que David Vidales pueda saborear las mieles del éxito. El subcampeón mundial de la categoría júnior dentro del karting dejaba patente en el circuito italiano de Adria que su salto a una competición en la tiene a rivales de parrilla mucho mayores (el leonés tiene 14 años) está más que justificado y que su periodo de adaptación más rápido de lo esperado.
A los mandos de un Tony Kart, escudería a la que el año pasado dio innumerables éxitos, David afrontaba en un trazado cada vez más conocido para él que su etapa de aprendizaje en la categoría reina tiene también jornadas brillantes, incluidos podios. Así sucedía en la prueba de la WSK Super Master italiana (el campeonato transalpino es el más importante por países a nivel internacional) a la que llegaba tras el buen sabor de boca que le dejaba una semana antes, con remontada incluida, el sexto puesto en la WSK Champions Cup.
A pesar del condicionante de la lluvia que hacía que la situación en la pista fuera más adversa, David lograba solventar todos los obstáculos de forma más que positiva. Incluso en una de las series firmaba el segundo mejor tiempo sólo superado por el también español Hiltbrand, campeón del mundo de la categoría.
Eso sí, al final tenía que conformarse con salir en el puesto 12 en la final tras una prefinal bastante dura que se cobró la eliminación de alguno de los favoritos.
Sobre lluvia y viento la opción de mejorar algún puesto en la final se presentaba comprometida, que no imposible para un campeón como el leonés.
Vidales tenía 15 vueltas por delante para intentarlo. Y dicho y hecho. Giro a giro el leonés lograba dar caza a algunos de sus rivales. Para tocar el podio necesitaba mejorar nueve puestos y al final, con una clase propia de los mejores, subía al tercer peldaño del podio de forma brillante.