BALONMANO | LIGA ASOBAL
El Ademar sufre pero no falla

El internacional argentino Fede Vieyra vuelve a tener el punto de mira afinado y ayer, junto Mario López, fue el máximo goleador del choque. JAVIER QUINTANA
Puente Genil 26 Abanca Ademar 28 El equipo leonés vence al Puente Genil en otro ejercicio de madurez, suma su décima victoria y se afianza en la segunda plaza
a. o. | puente genil
Sufrió lo indecible el Abanca Ademar en el feudo de un Ángel Ximénez Puente Genil que sólo cedió los puntos en los segundos finales (26-28), tras un partido duro e igualado en el que cualquier resultado pudo darse. Con esta victoria el equipo de Rafa Guijosda amplía a cuatro puntos su ventaja sobre el Naturhouse La Rioja (35 por 31) y se asienta más sólidamente en la segunda plaza.
Los leoneses chocaron contra un muro en la primera parte, el meta Álvaro De Hita que también daría todo un recital en el comienzo de la segunda, pero supieron mantener la calma y no dejar de pelear hasta encontrar un camino que les llevara a bien puerto, como así sucedió al final no sin algo de fortuna y un poco de polémica.
Los locales salieron apretando con todo y ayudados por una grada muy caliente pusieron en serios problemas a los visitantes. El Abanca no encontró facilidad alguna ante una defensa tan agresiva y aunque por la mínima durante muchos minutos anduvo a remolque de marcador. La primera ventaja leonesa en el luminoso se vería poco antes de cumplirse el primer cuarto de hora, 4-5, de un choque con poca claridad de los ataques y en el que costaba mucho ver gol.
El resto del primer periodo sería un calco de lo anterior, incluso todavía más acentuado, y los visitantes siguieron sin estar finos ni tener claridad para atacar, pero cabe destacar que el grupo de Guijosa jugaba de manera colectiva y su nivel defensivo era muy alto. Eso sí el final dejó un regusto amargo porque con todo igualado, en el último minuto los andaluces conseguían alcanzar los vestuarios con una máxima de dos goles, 10-8.
Los mayores apuros del choque llegaron en el reinicio del juego, cuando se vieron los mejores minutos locales. El Puente Genil desbordó a Ademar en esta fase y consiguió una nueva máxima que ya suponía toda un preocupación, 15-11 antes del minuto cinco. Pero León respondió bien, los jugadores se pusieron el mono de trabajo y además ninguno rehuyó la responsabilidad. Fueron minutos difíciles para el Abanca, sin encontrar el camino deseado pero sin cejar de buscarlo, 17-14 en el diez.
Pese al empuje de Simonet en ataque los locales mantenían una renta de tres goles. Entonces dos exclusiones casi consecutivas, la segunda muy discutible y ampliamente protestada por la grada, aceleraron un partido ya de por sí nervioso y sin tregua. En esos momentos revueltos apareció una de las grandes figuras en pista, la de Juanín, para sacar la caña y pescar dos goles seguidos dejaban el marcador en la mínima. Los locales recuperaron uno de los penalizados en el ataque siguiente pero Abanca Ademar León volvió a defender bien y en la respuesta Mario López sería el encargado de marcar el empate, 19-19 al cuarto de hora.
Cupara paraba a bocajarro y acto seguido sacaba una enorme asistencia en largo para Piñeiro. Una nueva parada de Vladimir y por primera vez en mucho tiempo los leoneses mandaban en el marcador, 20-21. El partido entraba en una nueva dimensión, eso no significaba que los andaluces fueran a peor pero sí se les notaba más cansados e imprecisos. Con las sensaciones de cara los ademaristas volvieron a quedarse mudos, pues en los siguientes minutos el guardapalos local Álvaro de Hita se marcaba un recital increíble y él solito, incluídas dos asistencias consecutivas para el contragolpe en carrera, mantenían al Puente Genil con todas las opciones. Cuando Cupara demandó su cuota de protagonismo con un paradón increíble no hizo si no que De Hita se implicara todavía más, 24-24 a falta de cinco minutos y con ciertos problemas ofensivos para los visitantes, que incluso se veían obligados a terminar sus aproximaciones bajo amenaza de pasivo.
Le tocó atacar a Ademar y lo hizo con acierto y muy largo, con una elaboración significativamente pausada y colectiva. El Ángel Ximénez Puente Genil hizo lo propio cuando le tocó responder, calcando a su rival con un ataque muy largo y final feliz, 25-25. La cosa se tensionaba como nunca antes y más de uno pensó que la moneda caería de lado ademarista, del lado de la mayor experiencia y calidad, pero cuando los andaluces empataban de nuevo con un fly precioso 26-26 a falta de dos minutos. A los treinta segundos sucedió algo clave y el Puente Genil se quedó en inferioridad, Ademar movió sin encontrar espacios y sin embargo bajo la amenaza del pasivo y con la grada gritando, apareció Simonet para poner una pequeña pausa que descolocó a la defensa rival y marcar un gol que pareció muy fácil y valía su peso en oro. Puente Genil atacó por última vez, tras un tiempo muerto con menos de un minuto de reloj y con todos los efectivos en pista, pero se embarulló y, por lo que se quedó sin opciones ante el Abanca Ademar.