Objetivo en cuatro puntos
Zidane confía en la capacidad de su plantilla para sacar adelante los dos exámenes de Liga Balaídos toca mañana.

ZIdane no quiere euforias pero confía en las posibilidades de su plantilla en Liga y Champions. LIZÖN
IGNACIO TYLKO | MADRID
«Si el Celta y el Málaga nos ganaron, son capaces de derrotar a cualquiera». Aunque Luis Enrique trató con esta declaración de añadirle presión al Real Madrid ante las dos últimas finales ligueras que se le avecinan, el técnico del Barça es el primero en asumir que los blancos rozan el título en torneo de la regularidad porque dependen de sí mismos y sus próximos rivales sólo se juegan el orgullo, la profesionalidad y quién sabe si algún incentivo económico de terceros, prohibidos por la reglamentación incluso por ganar.
Con sumar cuatro puntos en sus dos choques frente a los vigueses del ‘Toto’ Berizzo, desfondados física y mentalmente tras su eliminación ante el Manchester United en semifinales de la Liga Europa, y los costasoleños de Míchel, a quien iluminarán todos los focos en la última jornada del mismo modo que a Jorge Valdano le apuntaron en aquellas Ligas perdidas por los merengues en Tenerife, el Real Madrid ganará su primera Liga en cinco años.
Para regalársela al Barça, tendría que perder uno de sus dos encuentros o empatar ambos, algo improbable si se tiene en cuenta que el equipo de Zidane sólo ha caído tres veces en esta Liga: en Mestalla, en el Pizjuán y ante el Barça en el Bernabéu.
«Nos vamos acercando al objetivo, pero aún queda mucho porque este torneo se hace interminable. Nos falta lo más complicado, pero estamos enchufados y bien físicamente. Sabemos que en cada jugada nos jugamos la Liga hasta el final y lo daremos todo». Aunque le falta rematar la faena con un doblete histórico que el club no alcanza en Liga y Copa de Europa desde 1958, Zidane ha logrado ya tener muy metida a toda la plantilla y, gracias a su política de rotaciones, bastante fresca. Mañana llega la hora de cumplir con ese duelo de la 21ª jornada, aplazado por los desperfectos que la tormenta causó en Balaídos.
Los merengues preferían que el Celta hubiera superado al Manchester United y sólo pensase en la final de Estocolmo. Ya eliminado de Europa, lo normal es que Berizzo apueste por un equipo titular que ya eliminó al Madrid en cuartos de Copa, aunque el 2-2 de la vuelta en esta ocasión les serviría a los blancos. Hay cierto pique entre estos equipos desde ese aplazamiento del partido por decisión del alcalde socialista Abel Caballero.