Diario de León

Héroes de una gesta que vistió al Astorga de bronce

El ascenso del club magarago hace tres años a Segunda B tuvo a 21 protagonistas Todos apuestan por repetir el éxito.

Los ex-jugadores de aquel Atlético Astorga que subió a Segunda B antes del partido del club maragato frente al Algeciras. DL

Los ex-jugadores de aquel Atlético Astorga que subió a Segunda B antes del partido del club maragato frente al Algeciras. DL

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MIGUEL ÁNGEL TRANCA | LEÓN

El 21 de junio de 2014 está ya grabado en la historia del Atlético Astorga con letras de oro. Aquella tarde de verano el club maragato conseguía el primer ascenso a Segunda División B que hoy buscará repetir en el mismo estadio, La Eragudina, y ante muchos de los que en su día fueron espectadores privilegiados de un hito para el fútbol maragato.

Ese ascenso en aquel primer día de verano sellado con un 1-0 frente al Laredo con gol de Lago (los cántabros habían ganado en la ida por 2-1) tuvo a 14 protagonistas sobre el terreno de juego, los 11 que saltaron al césped como titulares y los otros tres que lo hicieron con los cambios realizados a lo largo del encuentro. También a otros que no pudieron jugar aquel día pero sí contribuyeron a firmar una de las páginas más memorables de un club que nacía con su actual nomenclatura en 1969 recogiendo la trayectoria de sus antepasados, entre ellos el CD Astorga.

Ese camino con el balón, con estaciones positivas y otras no tanto, encontraba su meta en 2014 con el ansiado ascenso personificado en una plantilla que tenía como capitán en el banquillo A Carlos Tornadijo y 21 integrantes habituales. Desde los porteros Javi y Pablo Tejedor pasando por una consistente línea defensiva en la que Antonio, Soto, Lago, Víctor, Llamazares, Turzo y Cristian tuvieron mucho que decir. Marcos, Aller, Rubén, Adrián Rojo, Álvaro, Agustín, Taranilla y Bandera, el capitán, fueron los encargados de aportar su calidad y compromiso a la línea medular con Borja, Ivi Vales, Diego Peláez y Roberto Puente como encargados de pisar con asiduidad el ataque y sumar buena parte de los goles de un equipo que transitó con solvencia por el grupo octavo de la Tercera División para acabar segundos y con ello ganarse una plaza en el playoff de ascenso. Allí tocarían tres eliminatorias intensas y alguna de ellas épica para lograr el objetivo. La primera frente a los baleares del Binissalem. Un empate como visitante abría las puertas a los maragatos a superar esa ronda. El 2-0 en La Eragudina servía para poner la guinda a una gesta que aún tendría otros dos escollos más.

El siguiente nada menos que con el Mensajero como rival. El 4-0 de la ida convertía la vuelta en un examen tremendamente exigente para los astorganos. Había que marcar al menos cuatro goles y no encajar ninguno para llevar la eliminatoria al tiempo extra. Uno, dos, tres y hasta cuatro... Esas fueron las veces que el Atlético Astorga alojaba el balón en el fondo de la portería insular. Ante una afición entregada y con el pulso a mil los locales convertían en posible un reto que la afición y los jugadores soñaban pero que la realidad lo presentaba como casi inaccesible. Ivi Vales, Antonio, Borja y el goleador Puente en el minuto 90 fueron los encargados de abrir de par el par la puerta a la final. Antes de ese 4-0 Javi detenía un penalti para contribuir a un hito que se iba a la prórroga y posteriormente a los penaltis. En una tanta igualada Taranilla anotaba el gol del éxtasis.

Restaban 180 minutos y un único rival para convertir el sueño de un club, de miles de aficionados y de una ciudad en realidad. Ese adversario era el Laredo que en la ida se anotaba el triunfo por 2-1. No era un mal resultado. Eso sí, obligaba a remontar a un Astorga en estado de gracia que tenía en su mano, con 90 minutos por delante, el vestirse de bronce.

Con una ciudad entregada y teñida de verde y un campo en el que no cabía ni un alfiler Lago, un defensa, era el encargado de anotar el 1-0. Un resultado que llevaba en volandas al club a la Segunda División B. El pitido final del encuentro sellaba una gesta que tres años después tratará de emular una plantilla que hoy tiene por delante 90 minutos para enjugar el 1-0 en contra que encajaba hace una semana en Eibar frente el CD Vitoria.

En la mente de todos estará aquella imagen de 2014, un 21 de junio, en la que el verde se teñía de bronce, el de una nueva categoría que abrazaba al club presidido por Sagrario González.

Un equipo del que en la actualidad continúan seis integrantes y que también estará en las gradas para arropar, esta vez con su aliento, un proyecto que ha llevado al Increíble Astorga a un lugar de privilegio.

Jugada a jugada los aficionados recordarán lo que aquella tarde de hace tres años se vivió en el feudo maragato. Soñando con que el guión tenga el mismo desenlace, el ascenso. Aquel día el club verde formaba con Javi bajo palos, Llamazares, Víctor, Antonio y Lago en la defensa con Aller (sustituido en el minuto 55 por Rubén), Bandera (al que reemplazó en el minuto 84 su hermano Borja), Taranilla y Diego (Turzo entró por el astorgano en el minuto 67) en la línea medular e Ivi Vales y el ‘killer’ Roberto Puente en la delantera.

Ninguno de ellos olvidará aquel día. Tampoco una afición que tuvo que esperar apenas 12 minutos para que su equipo lograra el objetivo con el tanto de Lago. Luego tocó aguantar el resultado frente a un rival que puso en aprietos a los astorganos pero que fue incapaz de apartarles de su sueño, el de ser de Segunda División B.

Esa orla de los 21 protagonistas del ascenso puede tener hoy una segunda. Con algún cromo repetido, pero dispuesta para aparecer en un lugar de preferencia en la historia del club.

Aquellos héroes del primer ascenso a la categoría de bronce del fútbol español, 21, estarán para siempre en el recuerdo de la afición. Desde el capitán Javi Díez, vital en una temporada única con sus paradas, alguna como la del día del Mensajero que llevó a la final a los verdes pasando por Pablo Tejedor, solvente siempre cuando su presencia hizo falta bajo palos por la ausencia de Javi.

También en defensa con laterales como Llamazares, Lago, autor del gol del ascenso ante el Laredo, Cristian y Soto. Todos ellos sobresalientes tanto en ataque como en defensa. Una línea que en el la línea central tuvo a Víctor y Antonio como dos pilares infranqueables capaces no sólo de salvaguardar la integridad de su portería, también de ser eficaces en el ataque, el primero en las jugadas a balón parado y el segundo con un golpeo de cabeza notable convirtiendo en goles numerosos saques de esquina.

Si en la línea de retaguardia el Atlético Astorga demostró en aquella temporada 2013-2014 su consistencia, también lo hizo de forma brillante en la línea medular, un centro del campo con calidad y capaz de imponer su estilo a los rivales en el que la batuta de Taranilla se dejó notar al igual que la del capitán Bandera, un jugador también con eficacia ante la portería rival y autor de goles decisivos, o un Rubén consistente a la hora de desbaratar al rival. Las bandas eran coto cerrado de Diego Peláez e Ivi Vales con Turzo como complemento destacado. Agustín, Álvaro y Adrián Rojo también contaron con relevancia en el esquema de Tornadijo al igual que un Diego Aller brillante y con mucha calidad en sus botas.

La delantera era cosa de un Roberto Puente capaz de fabricarse goles de jugadas imposibles y un Borja cuya capacidad para defender atacando fue también un arma de un equipo que puso la guinda a un gran año de la mejor manera posible. Un plantel que llevó al Astorga ha escribir hasta el momento su página más brillante que hoy puede repetirse con otro ascenso. Han pasado tres años y el club se encuentra en el mismo escalón para convertir el sueño del Increíble Astorga en una brillante y festiva realidad. La de la Segunda División B.

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