La importancia del balón parado
P artido igualado de nuevo en todos los sentidos el que vimos. Propuestas similares en el estilo aunque bien diferenciadas en la estructura de los sistemas de juego. De nuevo la Cultural con un 1-5-4-1 que no varió a pesar de la lesión de Gianni Zuiverloon, jugador que marca la diferencia en zona defensiva, y el Huesca, que se organizó en base a 1-4-3-3 en fase ofensiva que se convertía en un 1-4-5-1 cuando la salida de juego la ejecutaban los locales.
Las propuestas como decimos muy similares. Juego combinativo y un repliegue intermedio sin balón, lo que provocaba un sinfín de transiciones que hacían que el juego se mostrase muy atractivo hacia el espectador con muchas ocasiones de gol para ambos bandos.
Con toda la importancia que le damos a las propuestas de ambos y a su estilo, lo que realmente marcó las diferencias entre ambos fue la ejecución de las acciones a balón parado.
Los leoneses anotaron sus tres goles fruto de estas acciones. El primero de falta lateral con un aclarado en la segunda zona del área que Yeray ocupó perfectamente e incluso pudo anotar con el pie. Lo que muestra la deficiencia de la defensa zonal visitante, que ante un movimiento previo del resto no tuvo reacción.
En el empate la defensa culturalista, también zonal, evidenció de nuevo uno de sus pocos defectos en lo que va de liga. El penalti perfectamente ejecutado por Yeray González ponía el 2-1 antes del descanso. El Huesca obtenía el 2-2 en una de sus múltiples llegadas por fuera y pase atrás para el gol, Juan ‘Cucho’ Hernández, delantero de 18 años, que por cierto mostró capacidades de jugador de otra categoría. Pero llegó de nuevo una acción a balón parado, en este caso un saque de esquina, y de nuevo quedó constatado la relevancia en el fútbol de este tipo de acciones. El catarí Yasser, que también hizo un gran partido, remató de nuevo en zona ‘2’ de la defensa del Huesca, y puso el gol definitivo. Ver un partido de Segunda División con cuatro goles a balón parado en 2017, da la razón a entrenadores adelantados a su tiempo como Benito Floro, que ya en los años 90, cuando apenas nadie le daba importancia, apeló a este recurso para sacar ren?dimiento de ello.