Rodrigo, al alza en fiabilidad
«Quiero devolverle a Guijosa la confianza mostrada hacia mí».

Arriba Nacho Biosca hace una parada en el partido ante el Bidasoa. Abajo Rodrigo Pérez Arce. JAVIER QUINTANA
Otro jugador que está teniendo un destacado protagonismo en este arranque de liga es el central Rodrigo Pérez Arce, que también disputó ante el Bidasoa Irún la totalidad de minutos en ataque. Este año parecía que la vuelta del brasileño Acacio tras superar su grave lesión le iba a restar minutos al canterano pero la realidad está escribiendo un guión bien distinto hasta ahora.
Rodrigo ha señalado que busca «devolver la confianza» mostrada por el técnico Rafael Guijosa en su capacidad para dar minutos de calidad en el central tras la lesión en pretemporada del internacional argentino Sebastián Simonet, ayer ya convocado, pero al que se siguió reservando.
«Trabajo para tener cada vez más minutos y esperaba contar con más oportunidades ya que se trata de dosificar esfuerzos al haber también partido en Europa el fin de semana», afirmó en declaracioneos a Efe el joven jugador formado en la cantera ademarista, que ha arrebatado todo el protagonista al internacional brasileño Acacio Marqués, inédito el pasado miércoles ante el conjunto irundarra en partido adelantado de la tercera jornada de liga.
Pérez Arce no dudó en calificar de «completo» el encuentro ante el Bidasoa, en el que anotó cuatro goles en seis lanzamientos, a pesar de lo cual sigue considerando que su «salto de calidad» llegará cuando mejore en «el aspecto defensivo y también en una mayor capacidad de lanzamiento para poder ser un jugador más completo». Todo un reto para un jugador que en sus inicios actuaba curiosamente como lateral y que ahora se ha reconvertido en central.
Con la mirada puesta en la Liga de Campeones, donde el Abanca Ademar recibe el domingo al Kadetten Schaffhausen suizo, el exinternacional júnior ha insistido en que «en Europa no se puede fallar en los partidos de casa por lo complicado que resulta puntuar a domicilio».
Desde su punto de vista, la derrota encajada en Eslovenia (23-22) ante el Gorenje Velenje en el debut europeo se produjo «más que por un atasco en ataque, por el bajo porcentaje de acierto en los lanzamientos», además de recordar la dificultad de competir ante rivales «con mayor poderío físico, algo a lo que hay que adaptarse, porque será la tónica a lo largo de toda la competición».