BALONMANO. LIGA DE CAMPEONES
Guijosa lucha contra la ansiedad
El técnico del Ademar reconoce que hay jugadores que siguen tocados tras la derrota ante Guadalajara Está preocupado por si ese desgaste pasa factura en Bucarest.

Rafa Guijosa anima a sus jugadores durante un partido del Ademar en el Palacio. JESÚS F. SALVADORES
sergio c. anuncibay | león
Al Abanca Ademar le salen las cuentas en Champions. Si gana mañana en Rumanía al Dinamo de Bucarest (18.00 horas) se subirá al tren de la Liga de Campeones. «Sabemos que tenemos poco margen pero afrontamos este partido con ilusión. La clasificación está abierta», recordó ayer Rafa Guijosa, preocupado, sobre todo, por el estado anímico de varios integrantes de la plantilla después de la mala racha de resultados por la que atraviesa el equipo.
Las dos últimas derrotas en el Palacio, ante Elverum y Guadalajara, han mermado la confianza del bloque. Eso es evidente y así lo reconoce el propio técnico, contundente cuando subrayó que el «vestuario no puede estar hundido». Hay que pasar página. «Tenemos que recuperar la cabecita de algunos jugadores que siguen muy tocados», advirtió el entrenador, que ahora debe levantar cuanto antes la moral de los suyos para no caer en la precipitación ante un «rival muy peligroso en su casa» y en un escenario complicado. «Es de los ambientes más calientes del grupo», avisó el entrenador del Abanca Ademar, consciente de que los leoneses no pasan por su mejor momento, aunque confía en revertir esta situación de manera inmediata.
Aún así, cree que si tuvieran que disputar este enfrentamiento en el Palacio les «generaría mas estrés», por lo que espera que por fin el equipo se «libere» de todas las ataduras mentales y demuestre la personalidad que ha exhibido en otras ocasiones. La ansiedad podría jugarles una mala pasada y descabalgarles de un grupo muy igualado.
«Si ganamos nos metemos de lleno en la clasificación para la siguiente fase», insistió Guijosa, que augura un compromiso difícil en la pista hostil del Dinamo, que actualmente tiene dos puntos, los mismos que el conjunto leonés. «Es un equipo de Champions, muy compensado y con mucha movilidad de balón», describió el técnico, quien destaca, principalmente, la conexión con su pivote y el potencial de lanzamiento de los rumanos.
Si bien, reconoce que no tienen tantos argumentos como los daneses en el aspecto táctico, aunque está convencido de que si repiten los errores del pasado será imposible puntuar en la cancha del Dinamo, donde los de Eliodor Voica son mucho más fuertes que a domicilio. De hecho, en su feudo ganaron al Kadetten y apretaron las tuercas del Golenje, que tan solo pudo vencer allí de uno.
Pero más allá de este análisis, a Guijosa lo que realmente le inquieta es cómo afrontará el conjunto leonés este compromiso y si les volverá a pasar factura el desgaste físico y mental. Llevan ya demasiados kilómetros en las piernas a pesar de que la competición arrancó hace poco más de un mes.
«Debemos recuperar la sonrisa y la magia de los jugadores tocados. Hay que competir como si estuviéramos frescos y con seguridad porque podemos ganar perfectamente», señaló el entrenador madrileño, «muy crítico» con la imagen que dio el equipo ante Guadalajara, pero sin caer en el pesimismo porque sabe que el Abanca Ademar puede dar mucho más de sí. Mañana quieren demostrarlo. Espera el Dinamo.